02 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
Suspendido sine die. Ese es el estado actual del único ciclo de teatro aficionado de la ciudad. Una iniciativa que cada domingo convertía a Caranza en un núcleo cultural urbano ha frenado en seco su actividad, sin explicaciones y con una sentencia de por medio que apunta directamente al Concello como responsable de una adjudicación irregular. Por respeto a la Justicia y a los ciudadanos, el telón debería de subir cuanto antes.