Expone una muestra fotográfica en el Pazo da Condesa
19 ene 2015 . Actualizado a las 13:27 h.Anxo Álvarez, pintor, escultor, fotógrafo… y abogado, entre otras cosas, nos invita a visitar su nueva exposición, en esta ocasión de fotografía: Do obxectivo ao lenzo e algo máis, situada, ni más ni menos, que en la galería que rodea el patio interior del Pazo da Condesa de San Sadurniño. Hace poco más de un año y después de una intensa restauración, este singular edificio fue inaugurado para pasar a ser la nueva Casa do Concello de San Sadurniño, consolidándose además como espacio para exposiciones. De forma que mensualmente y desde la concejalía de Cultura se han propuesto albergar al menos dos muestras mensuales, una en esta galería del Concello y otra en la Casa de la Cultura situada en la calle Marqués de Figueroa. La muestra está formada por una veintena de fotografías separadas en dos partes bien distintas. Así, por un lado, el autor hace una selección entre aquellas imágenes características de su trayectoria y que de un modo u otro formaron parte de distintos proyectos a lo largo de su carrera, y por otro lado recurre a fotos que si bien también forman parte de esa trayectoria, son renovadas y modificadas, evolucionando todas ellas hacia un formato parecido. Dentro del primer grupo nos encontramos fotos bien distintas como retratos, paisajes, edificios… incluso alguna foto experimental en la que se integra geometría en fotografía más o menos tradicional consiguiendo extrañas composiciones. Al fotógrafo le interesa investigar y descubrir nuevas formas de expresión, nuevos métodos que revelen nuevas ideas, nuevos sentimientos… Para ello recurre insistentemente a lo geométrico, a la composición en donde lo alto, lo ancho y lo profundo se vuelven casi protagonistas del encuadre, en ocasiones por encima de los verdaderos motivos. Los sepias, las brumas, los juegos de luz… se vuelven una constante que define y diferencia aquellas obras hechas especialmente para esta muestra, todas ellas impresas en lienzo fotográfico consiguen una calidez y una textura diferenciada del resto de la muestra. Imágenes de San Andrés de Teixido, del Castillo de Narahío, de Meirás… lugares unos más frecuentados que otros, pero la mayoría sobradamente conocidos por todos que se nos presentan a la vista con un hálito renovado en donde los juegos de luz y sombra les confieren un aire nuevo y singular que nos obliga a revisarlos y revisitarlos. Anxo Álvarez apuesta por espacios marinos, como la vista de la Playa de A Lanzada en donde en un curioso contraluz nos ofrece una escena veraniega llena de bañistas y caminantes silueteados y coloreados en negro, los cuales, recordando a los soldaditos de plomo de nuestra niñez, parecen avanzar por la orilla como si lo hicieran por una alfombra de luces de oro, azules y verdes. Un algo de pintura da la impresión de entreverse en estas fotos, y no solo por el lienzo que las sustenta, algo en esa búsqueda de gamas de color, en esas nieblas envolventes, en los juegos de luces que parecen estar más cerca del pincel que del foco que las descubre, o tal vez sea una ilusión.