Tea for two

José Varela FAÍSCAS

FERROL

07 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Tea for two es el feliz título de una vieja canción indispensable ya del jazz heterodoxo, disculpen el oxímoron. De las versiones que conozco, la sublime es la que grabaron en los años ochenta Stéphane Grappelli y Yehudi Menuhin para un disco irrepetible, un diálogo de violines de dos genios dispares pero, que Nati Lamas me absuelva, a la altura de Paganini. Tea for Two es, también, el nombre de un puesto de tés e infusiones de la plaza de abastos de Lugo, que, con Salugable, comidas saludables, que ocupa un local aledaño, se han conjurado para atraer clientes a un mercado que, como todos, suma a la crisis general la propia de estos centros. Abren por las tardes -ya se han sumado una quesería, una charcutería y dos carnicerías- y se coordinan con el bar del exterior, hoy reinventado en street food, e impulsan proyectos como catas de vino -dirigidas por el titular de un cautivador puesto de vinos exclusivos, Delicias del 69, del mismo mercado-, o sesiones de protocolo para montar mesas navideñas. Pero para que todo esto fuera posible, antes, el Ayuntamiento de Lugo adecentó hasta el milagro las viejas instalaciones, con reluciente pavimento, iluminación imaginativa, estores artísticos que ocultan las persianas de hierro, unos baños que envidiarían muchos negocios privados, etcétera. Esa es la colaboración público-privada que se echa en falta en Ferrol, ciudad hermana de Lugo. Aquí todo hace pensar que el propósito del Ayuntamiento -cuyo alcalde desdeñó recibir a los placeros de Caranza- no es otro que hacer que el comercio minorista local desemboque en las cajas registradoras de las grandes superficies. Otra versión del Tea for two.