Aquaciencia, un oasis en sequía

Rocío Pita Parada
Rocío Pita Parada FERROL / LA VOZ

FERROL

JOSÉ PARDO

El deterioro inutiliza buena parte del jardín didáctico sobre el agua

13 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Es un pequeño oasis de tranquilidad y ciencia. Cinco mil metros cuadrados donde jugar, aprender y experimentar con el agua. Pero después de muchos visitantes y de un insuficiente mantenimiento, está en horas bajas. Entrar en el jardín didáctico Aquaciencia siempre sorprende. Pero en estos momentos, desagradablemente.

Uno de los primeros ingenios que recibe al visitante es un ariete hidráulico. Un sencillo artilugio que debería enseñar a los pequeños la presión que ejerce el agua cuando se mueve por una tubería. Pero no lo hace. Está roto, seco y desvencijado. Y no es el único. Catorce de sus juegos necesitan una reparación. Una cinta impide el acceso a la noria de pedales. El tornillo de Arquímedes no funciona. Los muñecos móviles siguen inmóviles a pesar de poner en marcha el sistema de cigüeñales y poleas que debería accionar una rueda. Por no funcionar, no funciona ni la fuente potable en un recinto en el que el agua lo es todo. Pozos secos, una palanca para sacar agua sin el cubo del extremo o una bomba de jarro, inutilizable por la cinta americana que impide accionarla y advierte del deterioro.

El preferido, el transbordador

Pero todavía es posible disfrutar de algunos juegos. Entre ellos, el más espectacular y preferido por los niños: el transbordador de tracción manual, una pasarela de madera que tirando de una cuerda traslada a sus ocupantes hasta el centro de un estanque, donde los espera un islote con un faro, lamentablemente decorado con pintadas obscenas.

No solo los juegos sucumben al abandono. En el recorrido, varias zonas acordonadas y pasarelas inaccesibles por el riesgo de los listones rotos, hundidos o podridos salen al paso del visitante. Y pequeños bancos rotos o invadidos por la maleza, que no invitan precisamente al descanso.

A primera hora de la mañana solo los pavos reales acompañan la visita a Aquaciencia. Pero no siempre es así. «Viene mucha gente», asegura un operario. Tanto en verano, cuando la oficina de turismo desvía a los visitantes a este recurso, único en Galicia, como en invierno. Durante el curso son numerosos los colegios que programan excursiones didácticas. Porque si grande es el deterioro, más lo es el interés que despierta. Por ello, el Concello de Ferrol destinará 44.000 euros en arreglos para que las aguas vuelvan a su cauce.

a la espera de arreglo el concello destinará 44.000 euros a su reparación