La precisa mirada de José Pardo

a. f. cuba FERROL / LA VOZ

FERROL

ANGEL MANSO

05 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Esta vez José Pardo (Ferrol, 1969) ha querido apuntalar la vida frente a la desprotección de una sociedad cada vez más sola y abandonada. En la exposición abierta durante todo el mes en la Galería Sargadelos de Ferrol queda poco de la filosofía original del proyecto Fotodecó, que lleva dos años desarrollando. El buenrollismo se ha atenuado en favor del compromiso ineludible de quien patea a diario la ciudad -desde 1993 trabaja en la delegación de Ferrol de La Voz de Galicia - y atestigua con su labor fotoperiodística el deterioro creciente, reflejado en la escalera oxidada, antes blanca, de otra empresa que se ha visto obligado a echar el cierre.

La desprotección que da título a la muestra se advierte en la imagen de una mujer sentada, que en realidad es un maniquí desnudo; la señal de los escolares a la salida del colegio, «impresionado por los niños que van a clase sin desayunar»; e incluso la estatua en forma de perro que, relata el autor, «durante 40 años ocupó la ventana de una mueblería y llamó la atención de varias generaciones de alumnos de la Compañía de María de Ferrol». La tienda, una más, ha cerrado.

Las imágenes de Pardo -13 obras más cuatro cajas de luz, un juego que le ayuda a sugerir y mostrar a un tiempo- invitan a la reflexión, la misma que él se hace en su trabajo documental, que esta vez alimenta esa otra faceta, más creativa y exenta de las ataduras de la información. En esta exposición el autor ha incorporado puntales de obra de color naranja, que utiliza de soporte figurado de la fotografía de mayor tamaño -una pared de ladrillo inacabada, otro símbolo de los tiempos- y de la propia sala. Sostienen también a una sociedad que «se mantiene sola, al perder la protección social que había antes, donde todo el mundo está tratando de buscarse la vida». La muestra se puede visitar de lunes a sábado, de 10 a 13.30 y de 17 a 21 horas. El autor ha evitado cualquier elemento humano y, sin embargo, uno intuye personas y lee historias detrás de cada imagen. Pardo ha levantado un puntal contra el desplome, que parecía inevitable.