Como en solo unos minutos puede cambiar tanto la actualidad. Un lunes cualquiera en la redacción de un periódico el foco está puesto en las noticias del día, que si una rueda de prensa a las once, que si un concejal quiere contestar a lo que otro dijo el viernes pasado... Es lunes, se nota, la maquinaria está arrancando y los periodistas tratan de organizar sus cabezas y sus libretas para llenar las páginas de la semana.
Una convocatoria sorpresiva del presidente del Gobierno y una gran noticia como la abdicación del rey Juan Carlos son dos bombas de relojerías, que convierten las redacciones de los medios de comunicación en auténticos hervideros. Hay que organizar en solo unas horas la cobertura informativa de uno de los acontecimientos más importantes de la historia reciente. Parece que no solo a los medios de comunicación la noticia les coge por sorpresa. El príncipe de Asturias y heredero a la Corona apenas llevaba en España unas horas tras un regreso precipitado desde el extranjero.
Solo una semana después de las elecciones europeas y con la popularidad del Rey aún en horas bajas, se inicia la sucesión de la Corona, que se consumará a mediados de junio con el nombramiento de Felipe VI.
Se consigue, por un lado, que Iñaki Urdangarín deje de formar parte de la Casa Real, y que el debate público se haya centrado en si Letizia será buena o mala reina en vez de si la infanta Cristina será condenada o no. Toda la actualidad cambió en tan solo cinco minutos.