Quien nos iba a decir que la depuradora de la margen sur de la ría iba a empezar a funcionar antes que la de Prioriño. Sobre todo si se tiene en cuenta que los primeros trabajos para sanear Ferrol empezaron en la década de los ochenta y los segundos, hace solo unos años. Increíble pero cierto. La estación de tratamiento que la Xunta construyó en Punta Avarenta ya se encuentra en el proceso de puesta en servicio y por fin se están depurados los residuos procedentes del centro de Ares. Poco a poco todos los núcleos se irán conectando a la red y la ría de la zona sur quedará saneada.
Pese a todas las vicisitudes, parece que la misma suerte correrá en solo unos meses la estación de tratamiento de la zona norte. En realidad, la depuradora lleva años terminada, pero su puesta en servicio depende de que se terminen las obras del colector general, lo que parece que tendrá lugar en verano.
Una fecha que será especialmente significativa para la ciudad de Ferrol, por la longevidad de las obras, por la necesidad de las mismas, y por el dinero despilfarrado durante años. Solo equiparable a la finalización de la plaza de España o a la recuperación del Sánchez Aguilera.
Parece mentira que una comunidad autónoma como Galicia que tiene en el mar una de sus principales fuentes de riqueza aún esté poniendo en marcha la depuración de muchas de sus rías. Las obras que visualmente no son muy atractivas, siempre quedan en último lugar. A ver si va de esta.