Navantia emplea a su plantilla en cursos, reparaciones y mantenimiento
15 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los astilleros de la ría ferrolana viven desde hace casi dos semanas su lunes al sol más dramático. Con su cartera de pedidos a cero y los trabajadores auxiliares saliendo a decenas por las puertas de las factorías para no volver, las antiguas Astano y Bazán tienen a sus respectivas plantillas por primera vez en su historia paralizadas al mismo tiempo. Son casi 2.400 operarios que aguardan con desánimo que llegue por fin la luz al final del túnel y se cierre algún encargo. Sin embargo, y pese a que no hay ningún barco que construir, la actividad no se ha detenido por completo. Al menos todavía.
La empresa acaba de presentar un plan de ocupación a los representantes sindicales para intentar mantener activos a la mayor parte de sus empleados, fundamentalmente con cursos de formación. Son acciones que ya han empezado a impartirse y a las que se irán incorporando los trabajadores y se prevé que alcancen a la mayoría.
Sin actividad en las gradas y en gran parte de los talleres, un pequeño grupo de operarios están ultimando los cinco últimos bloques que se han fabricado en la factoría ferrolana para los destructores australianos que se construyen en el país con diseño de las F-100 españolas. Las secciones desviadas a Ferrol son las más complejas, pero ya solo resta un mes de ocupación en esta obra en concreto. En estos días irán saliendo paulatinamente con destinto a las Antípodas los bloques de los destructores, que también emplean en Australia a personal de Navantia Ferrol.
Además, hay otro medio centenar de empleados que estos días llevan a cabo distintos trabajos de actualización de la fragata F-105 Cristóbal Colón, que va a salir a navegar en breve. Pero no hay más trabajos de producción.
La plantilla de la fábrica de Turbinas, que en los últimos años estuvo muy volcada en la construcción de componentes para los buques en fabricación en los distintos astilleros -después de haber perdido la licencia para elaborar aerogeneradores-, tampoco tiene actualmente ocupación.
El oasis de Reparaciones
En el medio de la parálisis, la división de Reparaciones, foco de trabajo para las compañías auxiliares, es el pequeño oasis en el desierto de obras de las plantas públicas. Sin embargo, ahora que no tiene trabajos para su plantilla, Navantia ha decidido asumir tareas que hasta ahora subcontrataba. «Hay muchos trabajos de plomeros y tuberos que va a realizar la empresa en el barco que acaba de llegar a reparar que estaba previsto que hiciesen las compañías auxiliares», afirman los trabajadores de las antiguas Astano y Bazán.
También ha comenzado a asumir pequeñas tareas que eran competencia de firmas externas, como las relacionadas con el mantenimiento de las instalaciones, y en breve sucederá lo mismo con la logística y la gestión de los almacenes de las factorías.
Los últimos trámites relativos a la documentación del proyecto del Adelaide y también a la recogida de materiales de este programa, que se desarrolló en las plantas de la ría ferrolana desde el año 2007, que se firmó el encargo, está ocupando a otro reducido grupo de personal.
En conjunto son, todas ellas, actuaciones insuficientes para ocupar a toda la plantilla, parte de la cual se encuentra sin ningún trabajo -ya se ha comunicado a los que tienen días libres que han de agotarlos-, y van a repercutir muy especialmente en una mayor caída en la ocupación de las subcontratas, que han perdido ya unos 3.200 empleos y otros 300 penden de un hilo.
la etapa de los astilleros sin encargos de buques las medidas paliativas