Los robos en embarcaciones se generalizan en toda la ría

francisco varela FERROL / LA VOZ

FERROL

José Pardo

Decenas de casos en pantalanes de Barallobre, Caranza, Ferrol y A Graña

04 nov 2013 . Actualizado a las 20:00 h.

Los robos en embarcaciones atracadas en todos los pantalanes de la ría se han generalizado en los últimos meses hasta crear una verdadera situación de alarma entre los propietarios. Hélices, motores completos, piezas de la electrónica de los equipos de propulsión e incluso embarcaciones completas... Ocurre en el puerto deportivo de Barallobre, pero sobre todo en el lado norte de la ría, en los pantalanes de Caranza, A Graña y la ensenada de Curuxeiras, por este orden según el número de hechos delictivos.

Fernando Castro, del Clube do Mar de Ferrol, asegura que en A Graña, cuyo puerto deportivo está gestionado también por el club al igual que Curuxeiras, los delincuentes reventaron también el local-almacén de la marina seca y se llevaron igualmente equipos y pertrechos, causando importantes destrozos.

Barallobre cuenta con una pequeña marina, que gestiona directamente Portos de Galicia, y que cuenta con agua y electricidad en los pantalanes. Dispone igualmente de una puerta de acceso a los pantalanes que se abre con una tarjeta de la que disponen los concesionarios. Pero el mecanismo fue reventado tantas veces que han dejado de repararlo, según explica M. A. que tiene el atracadero de su pequeño motor en Barallobre.

Pero es en Caranza donde está la peor parte, sobre todo en robos de combustible. Además de llevarse el carburante, los ladrones causan importantes daños en los botes porque revientan el tambucho, el compartimento de proa o popa cerrado donde va el depósito de gasolina.

Una posibilidad podría ser contratar vigilancia, pero Fernando Castro explica que no cuentan con fondos suficientes para ello. «Cuesta mucho», explica, en unos momentos en que las bajas de asociados son cada vez más frecuentes debido a la crisis. También en playas de fondeo libre, como San Felipe, se han producido robos. Rafael P. Castro Pereiro, agente de la compañía Liberty que asegura numerosas embarcaciones ha perdido la cuenta de los casos, porque los propietarios acuden por el seguro de robo. «Estamos pensando ya en dejar de hacer este tipo de seguros, porque no compensa», comenta. «En Caranza, hace poco, robaron el motor un día y al día siguiente hundieron la embarcación, que se la llevó la corriente porque no la encuentran los buceadores que enviamos... 18.000 euros de indemnización por una póliza de 300 euros». «Es tremendo», repite este agente, hay robos de «tanques de gasolina todos los días».