La jueza dice que no se probó que el cobre procediera del astillero
09 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Cuatro trabajadores de contratas de Navantia, que se sentaron en el banquillo de los juzgados de lo Penal acusados de hurto y venta de cerca de una tonelada de material de cuproniquel, han sido absueltos por falta de pruebas.
El fiscal sostuvo en el juicio, celebrado el pasado mayo, que J.M.C.R., J.C.P.B., J.C.D. y J.M.R.R., entre febrero y mayo del 2008 se hicieron con cerca de una tonelada, en diferentes partidas y días, de trozos de tubería de una aleación de cobre y niquel. Añadía que sustrajeron este material de un recinto cerrado donde se almacenaban los trozos de tubería sobrantes, pero de gran valor dada la apreciación de la cotización del cobre en el comercio internacional. De hecho, dos compañías auxiliares comercializaban luego este sobrante como chatarra, merced a un acuerdo con el astillero.
Las conclusiones
El Ministerio Público añadía que sacaban partidas de 20, 30 y 70 kilos que luego vendían en una chatarrería. El fiscal solicitó en sus conclusiones provisionales penas de prisión por delito continuado de hurto, contra todos ellos. La jueza, sin embargo, indica en la sentencia que «no se ha probado» que los cuatro «sustrajeran material de aleación de cuproniquel del parque de chatarra y residuos de la factoría de la empresa Navantia en Ferrol». En concreto, en el caso de J.M.R.R., explica la sentencia, no negó la venta, pero declaró que no se trataba de material sustraído de Navantia, sino que pertenecía a su padre. «La mera inclusión del acusado -añade la jueza- en una lista de ventas [en el registro de la chatarrería] no es suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia que le asiste». Porque el fiscal o la policía no aportaron pruebas del hurto. Se da la circunstancia que sí ocurría, es decir, que había pruebas en una partida que el acusado trató de vender en mayo del 2008, pero este caso no fue objeto del juicio indicdo. Por ello, la jueza considera que debe aplicarse el principio de la duda, y absolverlo.
Lo mismo señala con los restantes, indicando las circunstancias concretas de cada uno de ellos.
Existe un quinto acusado, que no fue juzgado con los cuatro, y que se sentará en el banquillo en fecha próxima.