Saudade

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri EL ACUARIO

FERROL

Hace unos días un chica de Viveiro que vive en Vitoria compartía en Instagram la morriña con la que se había levantado ese día de la cama, después de un año lejos de casa, al escuchar en la radio la canción de Chove en Santiago. Con emoción, escribía, bajo una imagen de la catedral compostelana, sus deseos de algún día poder regresar a Galicia, y cerraba su confesión en las redes sociales con un emoticono de carita con lagrimillas.

Esa sensación de amor a la terriña tan propia de los gallegos es la saudade, siete letras que compilan a la perfección ese sentimiento de nostalgia que solo se siente fuera de casa.

Saudade seguramente será lo que sientan los ingenieros ferrolanos que sean seleccionados en el proceso de contratación que un clúster de empresas alemanas está llevando a cabo en el campus de Ferrol con el objetivo de llevarse para el país germano entre cincuenta y cien profesionales.

La convocatoria ha sido todo un éxito, como era de esperar, pues las oportunidades laborales cerca de casa escasean y los jóvenes ya han asumido que encontrar un puesto de trabajo actualmente debe pasar, en la mayoría de los casos, por la movilidad geográfica. «Me iría a Alemania o a donde fuera», decía un treintañero después de un año en paro.

Desde el clúster inciden especialmente en que se afanarán en que la integración en la vida alemana sea lo más fácil posible. Tendrá casa, trabajo y curso de alemán intensivo. Y saudade.