Las primeras unidades a subasta serán la «Baleares» y tres patrulleros
22 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Armada hacía pública la pasada semana en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la salida a subasta para desguace del antiguo buque Hernán Cortés, que se encuentra en Cádiz, por un precio de partida de algo más de 240.000 euros.
La intención de la Marina es acelerar el proceso de venta de este tipo de unidades dado el contexto de crisis económica.
En Ferrol, no obstante, y pese a que el Arsenal acumula en sus dependencias hasta ocho antiguos barcos de baja, todavía no hay fecha para la salida a subasta de ninguna de ellos. Así lo han confirmado fuentes oficiales consultadas en la Marina. Ni siquiera se puede garantizar, por el momento, que alguna de esas pujas se convoque antes de que concluya el presente año.
En el Arsenal, como ya se ha mencionado, hay un total de ocho viejos navíos de guerra que son ya baja definitiva para la Marina, con excepción del Príncipe de Asturias. Pero el portaviones pasará a esa situación durante el próximo mes de junio.
Las prioridades
Aunque no hay de momento un calendario definido para la convocatoria de esas subastas, sí se ha determinado ya cuáles serán las primeras unidades que se comercializarán para su desguace. Se trata de la fragata Baleares y los patrulleros de la clase Anaga Bergantín, Mouro y Marola.
De hecho, ya a finales del pasado mes de febrero desde la Armada se indicaba que, en este casos, se estaban ultimando los pliegos técnicos correspondientes para poder convocar las subastas.
Aunque tardará más en el tiempo, el mismo fin les aguarda al patrullero Chilreu y a la fragata Asturias.
Esta última tenía algunas opciones de salvarse, pero han quedado ya obsoletas. ¿El motivo? Tal y como publicó La Voz el pasado 28 de febrero, el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, descartó que la administración local pueda asumir su conversión en museo por motivos económicos. Y eso a pesar de que fueron los propios populares los que pusieron en marcha la iniciativa cuando se encontraban en la oposición durante el anterior mandato.
En todo caso, tal y como afirmó el regidor: «Hemos estudiado los gastos y con la coyuntura actual es inviable».
Falta saber si la Extremadura, otra fragata de baja, acaba como museo flotante, como es la pretensión de la fundación que lleva el nombre de la unidad que, integrada por administraciones públicas y culturales, quiere trasladarla a Santander.