Se sospechó hasta el viernes que pudo irse al extranjero, pero se ha encontrado el pasaporte en su domicilio
20 ene 2013 . Actualizado a las 07:01 h.Mañana se cumplen dos meses de la desaparición del joven Pedro Yáñez Díaz y el tiempo comienza a hacer mella en su familia, Wenceslao su padre, su madre María José, y su hermana Elia. Han sido semanas de búsqueda sin parar. Reunidos en su casa de Serantes pasan los días, reciben información, y siguen.
El 21 de noviembre lo vio un vecino en Catabois, y no existe duda de que era él. La policía ha establecido que la última llamada que hizo desde su móvil a un amigo, para hablar de una cosa intrascendente, fue el día 20 desde Odeón. También la vecina del piso del lado del bloque de Caranza donde residía Pedro lo vio esos días. Luego, ni rastro. Dos ahogados que echó el mar para fuera en la costa coruñesa (uno en Fisterra y otro en Oleiros) quedaron descartados.
Tampoco dio resultado la indagación en Londres, donde tenía amigos. Wenceslao comentó que no aparecía el pasaporte, que Pedro, de 28 años y que cumple 29 en febrero, tenía en regla. Por eso una de las pesquisas se dirigía ahora a comprobar si salió de España, aunque si lo hizo a países del tratado Schengen no precisa mostrar el pasaporte.
Wenceslao no pierde la esperanza aunque «por aquí ya no hay más donde buscar», dice.
La última novedad es que la noche del viernes apareció el pasaporte del joven en su propio domicilio. Lo que podría descartar su marcha al extranjero.