El Clube de Remo Firrete de Pontedeume podrá tener nueva sede después de que se desbloquease esta semana la obra paralizada desde hace meses de la nave de servicios náuticos municipales en el puerto eumés.
El inmueble fue víctima de un conflicto de competencias entre Administraciones, al considerar el ADIF que la construcción, prácticamente debajo de las vías del tren, debía contar con su visto bueno, y no solo con el de Portos de Galicia, titular de los muelles.
El resultado de esa discrepancia fue la paralización de la obra cuando se encontraba levantada tan solo la estructura.
El alcalde eumés, Gabriel Torrente, confirmó ayer que el problema se había resuelto y que Portos le comunicó que había de nuevo luz verde para retomar una actuación sufragada por ese departamento de la Xunta con 709.000 euros.
El problema ahora es que la empresa que inició los trabajos quebró hace un tiempo, por lo que no podrá ser esa misma compañía la que siga ahora, complicándose el proceso.
El regidor confía en que se encuentre una solución al problema, que podría ser la creación de una UTE en la que participara la misma empresa.
El nuevo inmueble tendrá una superficie total de 730 metros cuadrados divididos en dos plantas. Permitirá, entre otras cosas, que el histórico club de piragüismo Firrete cuente con unas instalaciones dignas después de años sin un local adecuado.
Los trabajos podrán retomarse tan pronto como se encuentre una solución al problema surgido por la desaparición de la constructora.