Una infraestructura que daría servicio a alrededor de 60 barcos al año

b.c. ferrol / la voz

FERROL

La dirección de Navantia disparó esta semana la preocupación en Ferrolterra al cuestionar la rentabilidad del dique flotante. Los trabajadores recuerdan que en los dos encuentros anteriores se había apuntado la viabilidad técnica y económica de la infraestructura y se situaban las sombras del proyecto sobre los permisos jurídicos.

¿Existen estudios que confirmen la viabilidad del dique?

Sí, los que presentó la Xunta en octubre del pasado año elaborados por el Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos de Galicia. Este informe calculaba que la división de Reparaciones podría facturar con el nuevo dique alrededor de 45 millones de euros al año. El coste de mantenimiento rondaría los 1,5 millones.

¿Cuál sería la ocupación prevista?

La infraestructura serviría para efectuar reparaciones en buques de más de 49 metros de manga (ancho) tope máximo del mayor dique seco de Navantia Ferrol. Los cálculos efectuados por los ingenieros cifran en unos 60 barcos los que podrían recalar en el dique flotante.

¿Qué fórmulas de financiación se barajan?

Navantia apela a problemas de financiación para acometer la obra, aunque en la última reunión de la comisión de seguimiento del proyecto aseguró que se estudiaba la posibilidad de crear una sociedad, con capital mixto, público y privado, que se encargaría de buscar los recursos necesarios. Navantia pagaría a esa firma un alquiler durante 30 años y con esas cuotas se amortizaría la inversión.

¿Qué obras serían necesarias para llevar a cabo el proyecto?

Los 212 millones de euros que son necesarios para acometer el proyecto se destinarían también al dragado en el astillero para su instalación y a costear permisos y licencias.