Las librerías locales resisten pese a la pérdida de clientes

DIEGO PÉREZ CHEDA FERROL

FERROL

ANGEL MANSO

El número de lectores ha caído durante la última década

07 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las principales librerías de Ferrol han experimentado a lo largo de los últimos años un descenso significativo en la venta de ejemplares tanto de libros de ficción como de publicaciones seriadas y otros productos.

No obstante, no se apunta a la crisis como la causa única de esta situación, sino que intervienen, además, otros factores.

Desde uno de los locales, como es la librería Quijote, se afirma que no es solo el hecho de que bajen las ventas, sino que «en verano, solíamos tener un repunte gracias al turismo, pero llevamos ya un mes y medio de verano y de momento no ha habido un incremento en el número de libros vendidos», contraviniendo así la tendencia que se venía dando en los últimos años.

Afirma el responsable que lo que más se vende «son las novelas de bolsillo», en detrimento de los grandes ejemplares, situación que se atribuye únicamente a factores económicos, ya que «la gente busca ahorrar, y los libros no son una excepción».

Los encargados de la librería Cantón 4 también sostienen que «las ventas en verano son siempre superiores al resto del año». Aunque no olvidan que el negocio «va de capa caída» y que las expectativas para el futuro son poco halagüeñas.

«Lo que más se vende son las novelas negras y los cuentos infantiles» afirma la dueña.

Por su parte, desde la librería Limiar, se apunta a una tendencia a la baja en todo tipo de publicaciones. «Ya no es solo la crisis, sino la actitud de la gente», señalaba uno de los gerentes, «está desanimada, y los recortes que llegan desde el Gobierno, hacen bajar más el poder adquisitivo, y con ello, el consumo».

El nuevo público

Algo en lo que se hace hincapié desde todas las librerías es en el reducido número de lectores comprendido entre 20 y 30 años, el cual tiende a ser cada vez menor. Frente a ello, se encuentra el rango del público lector de entre 40 y 50 años, que sigue siendo el mayor sustento para el negocio librero.