Curar en tiempos difíciles

Xosé Vázquez Gago
xosé V. Gago FERROL / LA VOZ

FERROL

El nuevo director debe mantener la mejora de los servicios pese a la crisis

27 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La sanidad pública de Ferrol arrastra una serie de deficiencias históricas que durante años lastraron su rendimiento. En los 90 y la primera mitad de la década pasada, el Arquitecto Marcide era uno de los centros hospitalarios de Galicia con listas de espera más largas, la inversión era menor y procedimientos médicos comunes en otras zonas eran novedosos o no existían. Las innovaciones o mejoras se producían en muchos casos por iniciativa de médicos o jefes de servicio emprendedores.

La situación comenzó a cambiar cuando se puso en marcha la gestión integral en la que Ferrol fue pionera y que ahora se extiende a toda Galicia, y cuando se produjeron aumentos presupuestarios y la cesión del Hospital Naval -que resolvió la carencia de infraestructuras existente- durante el mandato de María José Rubio en la Consellería de Sanidade. Ángel Facio fue uno de los directivos que pilotó el área en aquel período.

Cuando fue enviado a los servicios centrales del Sergas en el 2009, las listas de espera habían mejorado de forma sensible y continuaron haciéndolo hasta ahora. En los dos últimos años, la espera media en consultas ha bajado de 78 a 64,9 días y la de cirugía, de 75 a 49,9, una evolución muy destacable. A finales del 2009, el Marcide ya figuraba entre los centros más rápidos de Galicia, y esa posición parece consolidada en la actualidad.

A la busca de la «eficiencia»

El principal desafío al que se enfrenta el nuevo gerente es mantener esa evolución a mejor en un contexto de recortes y escasez de fondos. La misma conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, citó ese contexto durante la presentación de Ángel Facio el viernes. «Eficiencia» fue la palabra que más repitió Mosquera, que también pidió que se busquen «alternativas» para mantener el «nivel de prestacións» sin poner en peligro la «sostenibilidade» del sistema.

El nuevo director tendrá que cerrar el rediseño del área, finalizar los traslados al Naval y decidir el futuro del Novoa Santos, una infraestructura que podría acabar principalmente como archivo y biblioteca, algo que podría parecer un derroche. Los planes de la nueva dirección todavía son una incógnita, pero sus desafíos están claros: hacer lo mismo o más, con menos.

Análisis La situación del Área Sanitaria

Cerca del 52%

de las operaciones quirúrgicas del área se hacen en

el Hospital Naval

En dos años las esperas en cirugía bajaron de 75 a 50 días y en consultas de 78 a 65

Cinco centros de salud comprometidos por la Xunta a finales del 2009 en la comarca siguen sin abrir sus puertas. El de As Somozas, a medio construir, está parado por una «cuestión laboral», pero «a piques de licitarse». La renovación del de Serantes, en Ferrol, está pendiente de permisos municipales, pero el inicio de las obras también se considera «inminente».

Los previstos en Ares y A Capela dependen de «licitacións conxuntas» con otros centros sanitarios de Galicia y también está pendiente el nuevo centro de Narón. El Ayuntamiento naronés aún está cerrando los trámites de expropiación de los terrenos en los que se levantará.

Completar los centros de salud de la zona es uno de los retos del nuevo director, que también deberá consolidar el funcionamiento armónico del Hospital Naval y el Arquitecto Marcide. Poco más de tres años después de su cesión al Sergas, la instalación militar ha vaciado casi por completo el veterano hospital Novoa Santos y es ya el segundo motor del Área Sanitaria.

En el Naval tienen lugar cerca del 52% de todas las operaciones quirúrgicas, la mayoría de ellas operaciones rápidas que no necesitan ingreso del paciente, y más del 30% de las consultas. En febrero se moverán allí el servicio de Psiquiatría, el hospital de día y continuidad de cuidados.