Octava urbe

Antía Urgorri D

FERROL

ifícil resulta entender que una misma vía, la carretera de Castilla, enlace en sus dos extremos a la séptima y octava ciudad de Galicia. Difícil pero cierto. Ni la crisis ni el parón inmobiliario han podido frenar el crecimiento poblacional de Narón, que se ha consolidado como el octavo núcleo residencial de Galicia, por delante de Vilagarcía de Arousa.

Con la urbe pontevedresa, Narón mantuvo durante años una pugna por hacerse con este puesto. Hace unos tres años, la distancia era corta entre ambos municipios, de apenas unos vecinos, pero los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, que datan del 1 de enero del 2011, conceden a Narón una holgada ventaja con respecto a su rival. Una distancia que ya alcanza el millar de vecinos.

La evolución de los padrones de estos dos concellos ha experimentado durante el 2010 tendencias inversas. Narón sigue sumando ciudadanos, seiscientos nada más y nada menos, mientras que Vilagarcía ya ha sufrido sus primeros datos negativos.

Pese a que las cifras le avalan, Narón sigue sin tener a nivel gallego su reconocimiento como gran urbe. En su contra juega su posición a la sombra de Ferrol, que pese a la sangría poblacional, sigue concentrando los principales servicios administrativos de la comarca.

El Concello calcula que en año y medio, sean cuarenta mil los naroneses. ¿Suficientes como para que, como un día dijo un exalcalde naronés, nazca Naronterra? El tiempo dirá.