Con Pablo Rey y Rubén Pérez fuera de la convocatoria por lesión, y sin la presencia de Ekedi -quien un día se va, al siguiente se queda y ayer no entró en la lista-, el Racing viaja hoy a Cangas para terminar con dignidad, con una cierta esperanza, un año 2011 para olvidar (O Morrazo, 16.30). Todos los sectores del club asumen que solo un triunfo le mantendrá con opciones de acabar entre las cuatro plazas que permiten jugar la fase de ascenso a Segunda División B. Así que la urgencia ya resulta máxima en el partido que cierra la primera vuelta de Tercera.
Después de cuatro temporadas en las que ha ido menguando su potencial, el Racing juega contra un Alondras que hoy se convierte en un rival directísimo por las cuatro primeras plazas. Pese a todo lo que se pregonó sobre la dificultad de la Tercera esta temporada, el equipo de Cangas resiste, y se mueve sin mayores problemas por su espacio habitual de las últimas temporadas, y es quinto con los mismos puntos que el cuarto, el Deportivo B.
Sin Ekedi
El entrenador del Racing, José Manuel Aira, prefirió ayer prescindir de Ekedi como único descarte por decisión técnica. Citó a 17 jugadores, el resto de los disponibles.
Pichichi de Tercera con diez tantos, Santi Domínguez supone uno de los principales peligros para el equipo verde. El punta, que mañana cumple 32 años, vive su tercera etapa en el club en el que se formó, tras una sólida trayectoria entre Segunda B y Tercera.
El Alondras, que no pierde en casa desde la temporada pasada, lleva siete triunfos como local. En su campo derrotó, entre otros rivales, al Cerceda. El Racing estará arropado por un nutrido grupo de valientes, que pese a la crisis del equipo, se desplazan al campo del equipo de O Morrazo.
Los resultados de la jornada de ayer, con el triunfo del Cerceda en Dorneda y el empate del Vilalbés en Negreira, aumentan la distancia del equipo ferrolano. El Racing se sitúa de forma provisional a 14 puntos del líder, que pasa a ser el equipo que entrena el expreparador del Somozas Nando Martínez Perales.