Los traficantes abastecen a gente llegada de lugares tan apartados como León o Asturias
28 nov 2011 . Actualizado a las 13:03 h.La temida inestabilidad que afecta a los mercados financieros con funestas consecuencias es el estado natural de otros mercados: los que tratan con productos ilegales. En el mercado de las drogas esa «volatilidad» tiene repercusiones directas y graves en extremo para la salud de sus «clientes», afirma el psicólogo clínico de Asfedro, Gerardo Sabio.
Los drogodependientes no solo se enfrentan a la adicción, sino a una forma de negocio en la que no hay controles de calidad y en la que los derechos del cliente no existen. Están expuestos a cambios de tolerancia o de pureza del producto que pueden causarles reacciones agudas, graves problemas de salud y en ocasiones la muerte.
Las consecuencias más extremas de esta situación se vieron en enero del 2009, cuando murieron cuatro toxicómanos por una posible alteración de las sustancias que consumieron.
Tiendas y grandes superficies
¿Dónde están en Ferrol esos volátiles y peligrosos mercados? En su escala más baja, en todas partes. Pocos barrios escapan al trapicheo a pequeña escala. Fuentes de la policía sitúan esa actividad en las zonas de marcha de A Magdalena, la carretera de Castilla o San Xoán, en el Cantón de Molins, en Recimil, en Ferrol Vello...
Los camellos guardan el material en casa, pero no lo venden allí: viajan para hacer su comercio. La policía sospecha de viviendas en las casas baratas, en las sindicales de San Pablo, en Tejeras, en Ultramar... La vivienda que ardió la semana pasada en la calle Castro de Ferrol Vello fue objeto de redadas en 1999 y en el 2007. En ambos casos se encontraron drogas.
En el escalafón superior están los campamentos ubicados en San Pedro de Leixa, Catabois, Serantes o, ya en Narón, Freixeiro. Aunque han sido objeto de numerosas redadas, la policía todavía los llama los «supermercados» de la droga. Sospechan que en ellos no solo se atiende a toxicómanos individuales, sino que también se distribuyen pequeñas cantidades a los vendedores más modestos. Su clientela no se limita a Ferrol y alrededores, llega de otros puntos tan alejados como As Pontes, Lugo o incluso Asturias y León.
Los traficantes que actúan en estos asentamientos están diversificados. Aunque algunos toxicómanos todavía acuden a comprar a uno u otro campamento según la supuesta pureza del producto, fuentes policiales explican que «todos venden casi de todo: heroína, coca, cannabis, marihuana... incluso pastillas».
Los que nunca ven la droga
Por encima de los supermercados están los grandes narcotraficantes. Gente que no se mancha las manos, que «ni siquiera ve el producto» y que mantienen contactos con redes de países como Turquía o Colombia, donde obtienen su mercancía.
La policía sitúa en ese escalafón a varios detenidos en la operación Aforo, desde el director de una sucursal del BBVA hasta conocidos ferrolanos como Nano Seoane o Lalo Pino, a los que se acusa de formar parte de una red de tráfico de estupefacientes y blanqueo de capitales entre España y Colombia.
Los grandes no solo abastecen a los campamentos, también son los dueños del mercado de las pastillas o la cocaína, muy vinculados a la marcha nocturna. El yonki de los 80 ya casi no existe. Solo entrarían en ese perfil un 10% de las 1.200 personas que en el último año acudieron a Asfedro, explica Gerardo Sabio. En la nueva ola abundan los jóvenes que hacían dinero antes de la crisis y que ahora trapichean para financiar su adicción.
La alarma social que causa ese tráfico es menor porque lleva menos criminalidad asociada, pero sus consumidores corren riesgos tan elevados como sus predecesores. «Seguimos viendo dramas terribles a diario», lamenta Sabio.
grandes redadas contra el narcotráfico en la ciudad y sus alrededores
El mayor supermercado de droga del noroeste
Más de 1.000 personas acuden allí cada día a comprar droga. Ha sido objeto de múltiples redadas, la última se produjo el pasado septiembre. Hubo 10 detenidos.
Una de las intervenciones policiales más recientes
La policía registro varias casas tras anteriores redadas en Freixeiro. Hubo siete detenidos y se incautaron casi 6.000 euros y documentos, aunque escasa droga.
Dos meses de investigación
Tras ese tiempo la policía detuvo a 14 personas e intervino 15.000 euros y 45 gramos de heroína en el 2010. El lugar ha sido escenario de otras redadas.