Entre aromas florales

Beatriz García Couce
beatriz couce FERROL

FERROL

Mónica Estévez y Tania Couce trabajaron durante los últimos 18 y 9 años, respectivamente, en la floristería Nelken, ubicada en el barrio de O Inferniño. Cuando la dueña, a finales del 2010, decidió echar el cierre del establecimiento debido a la crisis, ambas optaron por dar el salto y hacerle frente a los malos tiempos con espíritu emprendedor y asumieron la gestión del negocio, desde enero, ya como empresarias. Pese a que son veteranas en el sector, mantienen vivas sus ansias de renovación, por lo que acuden a cursos de reciclaje y ponen a disposición de sus clientes todo tipo de mejoras y propuestas novedosas. Tras modernizar el local y poner en marcha una página web, la última iniciativa que han ideado para incentivar las ventas es un sorteo de una estancia de un fin de semana en una casa de turismo rural para aquellos que realicen encargos florales para Difuntos. «Hemos creado una tarifa plana para las bodas, que engloba el ramo de la novia, el arreglo de la iglesia y el coche, así como los prendidos del novio y el padrino», explica Mónica Estévez.

Pensando en adaptarse a la coyuntura económica actual, han eliminado los costes mínimos para hacer los ramos para las jardineras que se colocan en las lápidas de los cementerios y trabajan también los fines de semana, «además de contar con un teléfono para urgencias durante las 24 horas del día».

El esfuerzo está dando sus frutos, y pese «al montón de gastos», las socias de este negocio mantienen sus puestos sin dejar de pensar en nuevas iniciativas.