El comandante del Juan Carlos I destaca el reto organizativo que supone adaptar a la dotación a un buque de esas características, un navío que ayer recorrieron centenares de ferrolanos y que, durante la mañana de hoy, seguirá con las puertas abiertas al público. Habla también de cómo se asume la responsabilidad de mandar el mayor navío de la Armada española, el actual buque insignia de la Marina, y que está llamado a realizar todo un despliegue de actividades a las que, por sus características, puede responder.
-¿Cómo se ha adaptado la dotación a las exigencias de un buque multipropósito de estas características?
-La dotación está ya preparada como individuos. Ahora nos toca trabajar como conjunto, afinar ese aspecto. Pero la adaptación de la dotación ha sido muy buena. Por cierto, que alrededor de un 40% de nuestra gente es de esta zona. Hay que tener en cuenta que hay 261 personas en este barco, es la mitad de la dotación del Príncipe de Asturias. El hecho de que esté tan automatizado lo permite. De ahí que el reto sea un reto de organización, intentar que cada uno en su puesto asuma al máximo sus responsabilidades, motivar.
-Está usted al mando del mayor buque de la Armada Española. ¿Se nota la presión, el saber que todo lo que suceda con el «Juan Carlos I» despierta un gran interés?
-Para mí, desde luego, es una gran responsabilidad, pero tengo muchos apoyos.
-¿Qué apoyos?
-Pues la de una dotación que está muy preparada, el de la Armada, desde el punto de vista logístico, el de las diferentes escuelas. También de la industria nacional, de Navantia y de todas las empresas que han estado involucradas en la construcción del buque. Para mí, más que presión, lo que hay es mucha ilusión y muchas ganas de trabajar para sacar adelante lo que se nos asigne en cada momento.
-¿Espera muchas visitas al barco durante este fin de semana en Ferrol?
-Sí. Estamos muy ilusionados con las jornadas de puertas abiertas que hemos organizado. Esperamos que haya mucha gente que pueda conocer este barco.