Un rebaño sobre los residuos

antón bruquetas FERROL / LA VOZ

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Sogarisa compra ovejas y cabras para mantener un silo de seguridad

02 sep 2011 . Actualizado a las 14:10 h.

La Sociedad Gallega de Residuos Industriales (Sogarisa), ubicada en el polígono industrial del municipio coruñés de As Somozas, acaba de poner en marcha una novedosa iniciativa. Ha adquirido un rebaño, compuesto por once ovejas y dos cabras, para hacerse cargo del mantenimiento de los 70.000 metros cuadrados de cubierta vegetal que se encuentran sobre el único de sus depósitos de seguridad de residuos que ya se ha sellado.

La compañía sostiene que es «la mejor opción tanto desde el punto de vista medioambiental como el económico». «Por encima de todo, forma parte de nuestra filosofía», comenta Héctor Dopico, jefe del área técnica y responsable del proyecto, quien agrega: «Perseguimos la máxima integración en la naturaleza». Y es que bajo el pasto donde hoy come este rebaño están depositados cerca de un millón de metros cúbicos de residuos que permanecen ocultos a la vista gracias a un manto de hierba y pequeños matojos.

Desechos sin una nueva vida

Son los desechos procedentes de la industria gallega cuya revalorización, su regreso a la vida útil, a través de diferentes procesos físico-químicos, todavía «carece de viabilidad». Sin embargo, Sogarisa logra «estabilizarlos y convertirlos en material inerte» en sus diferente plantas de tratamiento. Después los aísla y almacena en silos, lo que evita que degraden el entorno.

Uno de estos depósitos de seguridad fue clausurado recientemente. Tras aplicar hasta nueve capas de impermeabilización, la compañía completó el proceso con el aporte de tierra fértil, donde comenzó a crecer una cubierta vegetal.

«Para que el recubrimiento sea efectivo lo importante es conseguir un pequeño ecosistema que se sostenga por si solo», comenta Héctor Dopico. «Cuando -subraya- empezamos a segar la parcela de 70.000 metros cuadrados nos dimos cuenta de que al retirar parte de la hierba cortada también podíamos estar eliminando nutrientes del terreno».

Por este motivo, empezaron a pensar en la posibilidad de adquirir un rebaño, «que también era una opción económicamente más ventajosa». La idea se concretó. La empresa compró once ovejas y dos cabras de raza gallega, «actualmente en peligro de extinción».

Una rápida adaptación

El responsable del proyecto destaca que «desde el primer momento tanto las cabras como las ovejas formaron un rebaño compacto». «No hubo problemas de territorialidad», indica. La mezcla de las dos especies es una de las claves del éxito, puesto que «las cabras atacan al matorral, mientras que las ovejas rinden más en la hierba». Sogarisa ya piensa en ampliar su ganado.