Felix Ramos: «Un mal día y todo se fue al garete»

JOSE VALENCIA FERROL / LAVOZ

FERROL

Lamenta haber generado tanta ilusión y que todo se quedara finalmente en un gran batacazo

19 abr 2011 . Actualizado a las 13:23 h.

Félix Ramos, el entrenador del Recinor Ferrol, todavía no asume el varapalo de haber quedado eliminados de la fase de ascenso en las primeras de cambio. Lamenta haber generado tanta ilusión y que todo haya quedado en un batacazo histórico. Ha realizado un gran trabajo pero no despeja la duda de si continuará o no en el banquillo la próxima temporada. Asegura que tiene que hablar con el club pero ya adelanta que está muy cansado.

-Ya le habrá dado muchas vueltas a la eliminatoria. ¿Qué pasó?

-La eliminatoria se perdió en el partido de ida. El equipo no tuvo su personalidad, fue irreconocible. Llegar a perder por 35 puntos en un play-off no tiene una fácil explicación.

-¿Faltó concentración?

-Es posible, aunque tampoco quise meter presión a los jugadores, no quería cargarlos de responsabilidad. El equipo estaba jugando bien pero allí fallamos, la temporada se fue al garete por un mal día.

-¿El equipo jugó mejor en el encuentro de vuelta?

-Comenzamos nerviosos pero en la segunda parte el equipo se dejó la piel en la cancha por la remontada. La pena fue que ellos tenían una gran tranquilidad y confianza por su enorme ventaja del partido de ida. Por otra parte, la labor de los dos árbitros que pitaron el partido fue penosa. Lo único que le dije a uno de ellos al final del partido fue: «Es un buen momento para dejarlo, el arbitraje no es lo tuyo».

-Las lesiones han sido una piedra tras otra en el camino. ¿No hubo suerte?

-Lo de las lesiones fue horrible, la rodilla de Ion Ugarabe, el tabique nasal de Sergi, el dedo de David Fernández, después la rodilla de Nicola Bodic, por no hablar de los constantes problemas de Jorge o Armenio. Creo que no hubo ni una sola noche en la que pudiéramos entrenar diez jugadores juntos. Con la baja de Nicola perdimos a la gran referencia del equipo, después no hemos tenido suerte de adaptar a Ed Jones y a Milos Martinovic y ya para colmo de Milos a Martinovic se le murió su padre y el jugador, como es normal, ha regresado muy tocado.

-Vamos que la máquina funcionaba pero todo estaba cogido por los pelos.

-Han sido 20 triunfos en 22 partidos, es una buena marca pero no estuvimos bien en el momento decisivo. No llegamos bien al play-off; Sergi Coll no estuvo al nivel de toda la temporada, tampoco David, se notó la baja de Jorge, los nuevos extranjeros. Es que son muchas cosas y no es cuestión de echarle la culpa a nadie ni ponerle nombres a la derrota.

-¿Se perdió una gran oportunidad?

-Si duda que sí. Este club está creciendo en todos los sentidos y subir a la Adecco Plata era un paso adelante. Ha sido un momento histórico que no aprovechamos aunque llegarán otros. Hay un proyecto firme, ilusionante, con ganas de crecer en todos los sentidos, en el económico, social y deportivo. Por este batacazo no se va a parar.

-¿Todo se había montado para subir y ahora qué?

-El ascenso todavía podría ser posible, aunque ya en los despachos. La economía está muy mal y es posible que alguna plaza no se cubra y que cursen invitaciones a clubes interesados, aunque no lo sé, es hablar por hablar. En lo que a mi me atañe, a partir de ahora los jugadores a descansar, de vacaciones. No queda ya nada por disputar ni porque seguir entrenando. A partir de ahora el trabajo más duro estará en el club en manos de Luis Barbeito y su equipo, que serán los que tienen que tomar muchas decisiones de cara al futuro.

-¿Y un año más en la EBA?

-La EBA es una competición rara, es un pozo, como pasa en el fútbol con la Segunda B. En la EBA compiten un total de 90 clubes de toda España y tan solo hay cuatro plazas de ascenso. No es una categoría de la que sea muy fácil escapar, hay que ganar muchos partidos y eliminatorias para poder subir de categoría.

-¿Con qué se queda de esta temporada?

-Con los jugadores, con el esfuerzo que han realizado todos ellos por echar una mano. Lo de Jorge Martínez fue impresionante, tiene la rodilla casi rota y el otro día se empeñó en jugar. No es fácil encontrarte a jugadores tan comprometidos. El ambiente y el compañerismo fue excepcional.

«Me apetece desconectar, estoy cansado pero no sé lo que haré, tengo que hablar con el club»

félix ramos ENTRENADOR DEL RECINOR fERROL