El actor Carlos Blanco visita este fin de semana Narón para presentar su nuevo espectáculo, Ordem e Progresso, una obra que toma su título de la frase que aparece en la bandera de Brasil. Y es que este país es el protagonista absoluto del nuevo trabajo del actor, autor y director de Vilagarcía, quien define el montaje como un «espectáculo para mover o corpo e a mandíbula, rir e bailar».
Además de los desternillantes monólogos a los que ya nos tiene acostumbrados Blanco, en esta pieza también hay lugar para la música, que en este caso queda en manos de tres intérpretes de altura: Sergio Tannus, Sergio Sales y Paulo Silva.
El trío se encarga de abrir el espectáculo, además de cerrarlo, y entremedias, Carlos Blanco se sube al escenario para llevar al público por el camino del humor más directo, jugando a estrechar las distancias cada vez más, de forma que el espectador no solo disfruta de los gags del cómico, sino que también los alienta y alimenta.
En cuanto a los chistes que Carlos Blanco va desgranando a lo largo de la hora y media que dura la función, casi todos guardan relación con los tópicos que existen sobre Brasil: el sexo, el fútbol, la música y algunos más.
Tras el éxito que cosechó con sus dos últimos montajes, Humor neghro y Só, este espectáculo aspira a cosechar también el aplauso del público con una propuestas más colorista, e incluso más atrevida.
Aunque algunos críticos advierten de que Ordem e Progesso podría tener más «disciplina no argumento» para ligar mejor la propuesta, todos están de acuerdo en que el espectáculo cumple con creces su objetivo de hacer reír al público. Algo que no es poco, sobre todo en los tiempos que corren, que ya bastantes desgracias hay.