La gran botica de la comarca

f. fernández FERROL / LA VOZ

FERROL

Dispensa medicinas, pero también investiga y elabora preparados

29 mar 2011 . Actualizado a las 12:52 h.

Diez farmacéuticos (uno a media jornada), cuatro enfermeras, tres administrativos, catorce auxiliares de enfermería, tres celadores, un presupuesto de 19 millones de euros y 1.200 medicamentos diferentes. Son los datos básicos de la farmacia del área sanitaria, que suministra a los hospitales Arquitecto Marcide y Naval, centros de salud de la comarca y a setecientos ancianos de cinco residencias (Laraxe, Caranza, San José, Euxa Narón y Abrente en Ferrol). La farmacia no solo es un gran almacén de medicinas que atiende centenares de prescripciones diarias (en todo el 2010 gestionó 66.285 órdenes médicas) que realizan los especialistas de la residencia para atender a los internados. Allí, en un apretado espacio situado delante de Urgencias, también se llevan a cabo, por ejemplo, ensayos clínicos y se elaboran medicamentos.

Belén Bardán es responsable de Dispensación y encargada del área de ensayos, que en la actualidad tiene encomendada la misión de probar cómo funcionan quince medicamentos, la mayoría aún sin comercializar, en pacientes que deben corresponder a un perfil muy concreto y que acepten de forma voluntaria participar en el ensayo (en febrero fueron once, explica Bardán).

La fábrica de medicinas

Otra parte importante de la farmacia del área sanitaria es la dedicada a la elaboración de medicamentos, fundamentalmente comida para introducir en vena y tratamiento de quimioterapia. También elaboran fórmulas magistrales en forma de cápsulas, pomadas, soluciones y jarabes. Todos estos procedimientos se llevan a cabo dentro de dos cabinas aisladas con personal protegido por guantes y mascarillas.

Los tratamientos oncológicos son los únicos que están totalmente controlados por ordenador en el Marcide. La informática «da más seguridad», en palabras de Isaura Rodríguez, jefa de sección de farmacia, y minimiza las posibilidades de cometer errores con medicamentos tan tóxicos para los enfermos de cáncer. En el hospital se elaboran al día entre sesenta y setenta preparaciones para oncología.

Otro departamento «muy importante por el número de pacientes y por el coste de la medicación» es el de consultas externas de farmacia. Su responsable es Antonia Casas, quien explica que son los encargados de suministrar medicinas a pacientes crónicos. En el 2010 se realizaron 13.000 consultas. Las que más abundan son las personas infectadas con el virus del sida (322 pacientes), seguidos de los que padecen hepatitis (en torno a un centenar). También suministran medicación a enfermos de neurología.

Lucía Fuster es la responsable de farmacocinética, encargada de comprobar que las dosis de determinados tratamientos especialmente peligrosos (como los que se usan para la epilepsia) son las exactas para cada paciente.

Suministro interno

El suministro interno de medicamentos dentro del propio hospital copa buena parte del día a día de la farmacia. Todas las mañanas llegan por ordenador las órdenes de los médicos con los tratamientos para los pacientes ingresados. Pero también hay que estar pendiente de que no falten medicinas en áreas como reanimación y quirófano. Allí existen unos armarios de dispensación que solo se pueden abrir con huella digital o clave de acceso. «Es muy difícil que se produzcan errores», señala Isaura Rodríguez.

Los estupefacientes (morfina o metadona, entre otros) se guardan en cajas fuerte.

La farmacia del Marcide tiene un sello de calidad ISO 2000.

El gasto farmacéutico es uno de los más importantes de un hospital y entre las medidas que se adoptan para recortar presupuesto es la compra de medicamentos genéricos. Isaura Rodríguez subraya que son igual de efectivos que los de marca: «El principio activo es el mismo» y los estudios de bioequivalencia avalan el uso de genéricos. Cuestan menos porque no hay gasto en promoción. Como los productos de marca blanca.

reportaje la farmacia del área sanitaria