La mitad de los conductores no respetan el límite de 90 dentro del túnel
21 feb 2011 . Actualizado a las 13:13 h.La comarca será la primera de Galicia en contar con un radar de tramo en uno de sus viales. Será en uno de los tubos del túnel de O Sartego, en Neda, uno de los pasos subterráneos más seguros de España, según el organismo europeo Eurotap. Entonces, ¿por qué la Dirección General de Tráfico se ha decantado por este recorrido de poco más de un kilómetro de la autopista AP-9? Alegaba ayer el coordinador de la DGT en la comunidad autónoma, Pedro Pastor, que respondía a cuestiones de seguridad, pues los túneles son puntos de mayor riesgo para los vehículos que circulan por la autopista, máxime si no se respetan los límites de velocidad.
Para comprobar si los conductores cumplen con la norma, La Voz muestreó el recorrido, que a diario realizan unos 16.000 vehículos. Y el análisis puso de manifiesto que no todos los conductores respetan las exigencias de seguridad. Pues la mitad de los turismos cronometrados rebasaron el límite, si bien la tendencia a superar la velocidad máxima de 90 kilómetros por hora se da con mayor frecuencia circulando en sentido a Narón y Ferrol.
Se pudo constatar que algunos de los que ayer cruzaron el túnel de O Sartego opositaban a verdaderos fitipaldis, justo lo que la DGT trata de evitar con los nuevos dispositivos, más difíciles de burlar que el radar fijo de toda la vida. Es el ejemplo de un Ford Focus que se saltó a la torera la señal de 100 kilómetros por hora a partir de la incorporación de Fene a la autopista, en dirección a Ferrol. Sobrevoló el trecho a 140 por hora y, justo a la entrada del túnel, clavó los frenos para acercarse a los 90 reglamentarios.
Pero la reacción de apurar los discos de freno a la entrada de los subterráneos no es una situación aislada. Varios de los conductores utilizaron ese método, después de rebasar sobradamente los límites en el mismo tramo anterior al túnel. Otros, en cambio, se mantenían en sus trece sin apenas levantar el pie del acelerador.
Como el de Loewe, en Mónaco
Más de uno cruzó el tramo hacia Ferrol, de apenas 1.032 metros de longitud, a más de 110 kilómetros por hora. Incluido el conductor de un Citroën Saxo, con alerón y todo para apurar las leyes de la aerodinámica, que surcó el de O Sartego como si se tratase del túnel bajo el hotel Loewe del circuito de Mónaco.
La situación es bien distinta en dirección a Fene y A Coruña. Solo tres de los diez conductores que serían sancionados con el nuevo radar de tramo entre los veinte analizados, rebasaron el tiempo de 41,3 segundos que se tarda en cruzar O Sartego a 90 por hora. Y lo hicieron por una escasa diferencia, rozando el 96 en el cuentakilómetros del más rápido.