Fuentes municipales denunciaron ayer una reciente oleada de robos y actos vandálicos en edificios públicos del Ayuntamiento de Fene. Concretamente, la semana pasada se registraron dos intentos en sendos inmuebles. El primero ocurrió en el pabellón deportivo de O Ramo, en la parroquia de Barallobre. Se trata de una instalación en obras que el Concello pretende reinaugurar en pocos días, después de acometer una renovación total del firme de la pista.
Al parecer, según las mismas fuentes, unos desconocidos accedieron al recinto e intentaron arrancar las tuberías de agua de las paredes sin éxito. No obstante, al tirar de una de ellas, el agua empezó a desperdigarse por las instalaciones causando una inundación. El suceso no solo obligó a reponer la tubería rota, sino también a reparar el suelo dañado.
El segundo suceso se registró en la Casa da Cultura de Fene. Un edificio más céntrico que alberga salas de exposiciones y la biblioteca pública local. Al parecer, una puerta trasera apareció forzada. Aunque no se pudo constatar la sustracción de ningún elemento del interior.
En relación a estos sucesos, el alcalde de Fene, Iván Puentes, apostó por incrementar la seguridad en los edificios públicos. De hecho, ayer mismo apareció una pintada en el interior del ascensor del consistorio, sin que se localizase al culpable.
Por eso, el primer paso será, indicó Puentes, convocar la junta local de seguridad, de la que forman parte el Concello, la Policía Local, Protección Civil, la Guardia Civil, la Subdelegación del Gobierno y las asociaciones vecinales. Ese órgano establecerá las medidas a adoptar.