Vecinos al borde del precipicio

FERROL

El talud sobre la estación de tren lleva caído dos años

20 ene 2011 . Actualizado a las 14:18 h.

Llevan dos años viviendo al borde de un precipicio que amenaza con tragarse la calle en la que residen. Los vecinos del Camiño das Cardosas, en Santa Mariña, conviven no solo con el riesgo de asomarse a diario a la gran trinchera sin protección que se abre sobre la estación de tren, sino que además el terreno ha cedido bajo sus pies. Los efectos del Klaus y la acción de la gran bolsa de agua que se formó en el terreno hicieron que el 28 de enero del 2009 la pared que delimita las vías del ferrocarril de Feve se viniese abajo.

Y desde entonces, la situación solo ha cambiado para peor. Hace unos meses la compañía ferroviaria procedía a la limpieza de los escombros acumulados en la base. Pero arriba solo unas endebles vallas advierten de la existencia de un gran socavón que invade la mitad de la exigua calzada.

«Vamos todos para abajo»

«Es un peligro», dice un hombre que tiene la puerta de su casa frente al hundimiento. «Y eso sin contar que por aquí pasa un colector del agua de entre setenta y ochenta centímetros de diámetro. Como se abra vamos todos para abajo», dice mientras muestra el estado del lugar.

Otro vecino relata cómo fue testigo del desplome del talud, hace dos años. «Pasó el tren y a los pocos minutos cayó. Hasta vinieron los maquinistas del tren a ver qué había pasado», recuerda. El caso es que por muchas gestiones que realizó y las promesas de Feve y el Ayuntamiento ?«que solo viene a reponer las vallas que tira el viento», dice un veterano residente en la zona? todo sigue igual. La cosa no mejora porque, como explica otra vecina, «es una zona bastante transitada, sobre todo al haber obras en la carretera de Catabois, porque los coches y los autobuses se desvían por aquí». Y no hay señales luminosas que adviertan del orificio a los conductores de noche.

La versión oficial del Concello, aportada por el concejal de Urbanismo, Ángel Mato, explica que actualmente «estamos en conversaciones con Feve y se está viendo la solución técnica. Hay que analizar las causas de las acumulaciones de agua y es un problema que hay que analizar con calma», argumentó.

A unos 250 metros de la pared desplomada ha empezado a caer otro tramo del mismo talud. El asfalto agrietado y nuevas vallas delatan el nuevo hundimiento, este más próximo al centro de Ferrol. Sin embargo, los vecinos denuncian que habría un tercero, oculto por la maleza, que da cuenta del avance del deterioro. foto josé pardo