Terrazas de invierno para el tabaco

Carla Elías Martínez
Carla Elías FERROL/LA VOZ.

FERROL

La ley que impide fumar en el interior de bares y restaurantes provoca ya que en la ciudad comiencen a proliferar las mesas veraniegas en el exterior, a pesar del frío

05 ene 2011 . Actualizado a las 13:09 h.

Con la llegada del 2011 la ley antitabaco se ha convertido en una realidad. La prohibición de fumar en el interior de bares, cafeterías, restaurantes y cualquier local hostelero ha provocado que los dueños de estos establecimientos tengan que ingeniárselas para reclamar la atención de este tipo de público. Las terrazas de verano vuelven a instalarse poco a poco en las calles de la ciudad, eso sí, muchas provistas con calefactores para hacer más agradable la estancia.

El día 2 de enero muchos locales de Ferrol volvieron a hacer uso de las mesas, las sillas y los toldos que tradicionalmente estaban reservados para el verano. Es el caso del bar Jose's, situado en la carretera de Catabois. «De momento, casi nadie se queda fuera para poder fumar», comenta el camarero del local, Adrián Sanparo. Asegura que los clientes acuden igual hasta el bar y solo salen en el momento de fumar un cigarrillo. «Tuvimos que comprar los calefactores, y hemos acondicionado tres mesas en la entrada», detalla.

El frío y mal tiempo de la zona disuade a muchos de los fumadores de tomar un café en las terrazas. «Yo no estaría aquí fuera pasando frío si no fuese por la ley -lamenta Isabel Lavandeira, clienta de la cervecería Garimbas- si antes podía tomar varios cafés en una mañana, ahora tomo uno y me voy a casa». Los responsables de la cervecería adecuaron la terraza con dos estufas de patio con las que intentar calentar dentro de lo posible el ambiente. «Aquí es imposible permanecer mucho rato fuera, la gente solo usa la terraza para fumar, toman el café dentro», explica uno de los camareros del establecimiento, Antonio García.

Y mientras los fumadores se acostumbran poco a poco a esta nueva condición, muchos califican la medida de «racista» y «demasiado extrema». «No voy a dejar de fumar con la nueva ley. ¿Es que los fumadores no tenemos derechos?», exclama indignado Juan Carlos Fernández mientras fuma y toma una taza de café en la terraza de un bar. «Como sigamos así dentro de nada nos van a prohibir fumar en la calle», ironiza Merche, otra fumadora afectada. ¿Qué cambios pedirían para que no salga perjudicada ninguna de las partes? Que la ley permitiese habilitar algún establecimiento exclusivos para ellos.