Arrastrando la crisis año tras año desde la aplicación de los vetos de las zonas C, estos son algunos de los principales problemas con los que se enfrenta el sector mientras la ría no esté saneada y se pueda faenar con normalidad.
«Respiración asistida» de la administración autonómica
Las tres cofradías que trabajan la ría de Ferrol sobreviven desde el 2007 por el plan de dinamización de la zona, pactado con la Xunta y los sindicatos. Implica, a grandes rasgos, que el grueso de los mariscadores perciben un salario fijo los nueve meses del año que no pueden salir a la almeja por realizar tareas alternativas a la extracción. Por el momento estas ayudas se han ido manteniendo estables en el tiempo, pero falta saber si continuarán en próximos ejercicios y si seguirán las cifras que se ofrecen en la actualidad.
Menos producto, menos compradores
La progresiva caída de venta de almeja babosa procedente de la ría ha provocado que este producto esté perdiendo peso específico dentro del panorama gallego. Dicho de otro modo, a menos comercialización, menos compradores. Un marisco que en su día era un producto estrella en la comunidad puede ser en el futuro más difícil de despachar en lonja a buenos precios al buscar el mercado otras zonas en las que surtirse.
Incertidumbres de cara al futuro
Está por ver si cuando se levanten los vetos de las zonas C y se pueda salir a faenar todo el año, desapareciendo de este modo las ayudas directas que da hoy la Xunta, si un grupo importante de socios de los pósitos decide abandonarlos. Dentro de los propios colectivos hay voces que admiten que la costumbre de percibir un salario estable puede llevar a muchas personas a buscar otras vías laborales.
Un mercado negro que no desaparece
Aunque este último ejercicio el furtivismo se ha hecho menos patente en la ría de Ferrol, uno de los principales focos de Galicia, esto no quiere decir que haya dejado de existir. Ni mucho menos. Ese mercado negro sigue funcionando y mermando los ingresos de las cofradías. Crisis y desempleo pueden fomentarlo todavía más.