Una nueva caída de ventas acentúa la crisis del marisqueo en la ría

A. Vellón FERROL/LA VOZ.

FERROL

El ejercicio arranca con unas perspectivas similares, con pocas posibilidades de abrir mercados

03 ene 2011 . Actualizado a las 12:19 h.

El 2010 ha sido, otra vez, un año malo para las cifras del marisqueo en la ría de Ferrol. Una nueva caída en las ventas acentúa la crisis que los vetos de las zonas C, por la elevada contaminación orgánica de las aguas, han traído para el sector.

Según se refleja en las estadísticas que maneja la Consellería do Mar, entre el 1 de enero del pasado ejercicio y el pasado sábado se despacharon en las rulas de la ciudad naval, la fenesa de Barallobre y la de Mugardos un total de 266.835 kilos de marisco, fundamentalmente, y pescado. En la misma franja temporal entre el 2009 y el 2010 fueron algo más de 262.000 kilos. En otras palabras, el volumen de capturas ha sido similar.

La cifra de negocio, sin embargo, ha vuelto a saldarse con un varapalo. Así, si en el 2009 se facturaron algo más de dos millones de euros, en el 2010 la cantidad no alcanza los 1,8 millones de euros. Se han perdido cerca de 240.000 euros.

El contraste

De lo escaso de los números da buena cuenta un fácil contraste. Los mismos pósitos consiguieron cerca de cinco millones de euros en el 2005, cuando no existían los vetos sobre la almeja babosa, la principal especie de la ría ferrolana. Ahora, por la mencionada contaminación orgánica, solo se puede faenar tres de los doce meses del ejercicio, y ese es el telón de fondo para que se hayan desplomado las cifras.

¿Cuáles son las perspectivas para el año que acaba de arrancar? Similares. Si no se producen grandes e improbables novedades, también en el 2011 el calendario de faena de almeja babosa quedará reducido a tres meses. Las posibilidades de abrir mercados para el gremio quedan de nuevo, de este modo, limitadas.

¿Cómo sobrevive el sector? Gracias a la respiración asistida que supone el plan de dinamización de la ría, en virtud del cual los trabajadores del mar adscritos a él perciben un salario estable cuando no pueden salir a faenar almeja por realizar labores alternativas como la limpieza de fondos o el reparqueo de bivalvo a aguas limpias, por poner solo un par de ejemplos.

Análisis aislado

En el desglose de las cifras de las tres lonjas, como viene siendo habitual, son los números de la de la urbe naval, ubicada en Curuxeiras, los que más pesan. Así, en el último año allí se subastaron algo más de 212.000 kilos de producto por valor de 1,2 millones de euros.

En la fenesa lonja de Barallobre se despacharon poco más de 35.000 kilos por 377.000 euros y en Mugardos fueron solo 17.843 kilos por valor de 214.000 euros.