Las ilustraciones de Miguelanxo Prado aportan una nueva dimensión a las páginas de «El cuento de Sirena»
19 nov 2010 . Actualizado a las 12:12 h.La celebración del centenario de Gonzalo Torrente Ballester no solo ha permitido, y de hecho está permitiendo, que las mejores novelas de uno de los más grandes escritores de la lengua castellana ( La saga fuga de J.B. , Don Juan , la trilogía Los gozos y las sombras ...) lleguen a nuevos lectores, que aportan su particular y renovadora mirada a los mayores logros literarios de un clásico. Sino que también está haciendo posible poner de nuevo al alcance del público lector textos de Torrente que alguna vez fueron considerados, de manera un tanto precipitada, obras menores , pero cuya calidad hace que, sin duda, ganen con los años.
Este último es el caso de El cuento de Sirena . Un relato, y conviene no dejar de decirlo, venerado por una inmensa mayoría de los seguidores de Torrente, y que por su excepcionalidad calidad venía reclamando, desde que fue escrito a finales de los años setenta, una edición verdaderamente cuidada.
Por fin realidad
Y esa edición es realidad ahora, por fin, gracias a la firma gallega Ézaro, que acaba de sacar a la luz un volumen que recoge, además del texto fijado, las ilustraciones que para él ha hecho uno de los grandes dibujantes europeos, el también gallego Miguelanxo Prado. Por completo innecesario sería recordar, a cuantos leen a Torrente, la gran literatura que albergan las páginas de El cuento de Sirena . Pero a quien no lo ha leído todavía, podría decírsele, quizás, si acepta un consejo, que esta es una excelente ocasión para leerlo. Torrente es casi siempre magistral, eso ni comentario merece; y otro tanto sucede con Miguelanxo Prado, de quien un día escribimos que su talento parecía no tener fin y lo escribimos de nuevo. Pero asombra ver hasta qué punto ha sabido mirar el dibujante en los ojos de don Gonzalo. Son magias nuevas.