Talento comprimido en cápsulas de 400 segundos

B. Antón FERROL/LA VOZ.

FERROL

Tras el éxito de las dos últimas citas, el Pecha Kucha volvió a llenar el teatro Jofre en su tercera edición

13 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Veinte imágenes que se proyectan durante veinte segundos cada una, junto al discurso del creador, dando lugar a una presentación de cuatrocientos segundos. Ese es el formato al que se tienen que ceñir los ponentes del Pecha Kucha, un encuentro multidisciplinar que ayer celebró en el Jofre su tercera edición y que, al igual que ocurrió en sus dos primeras citas, volvió a llenar el teatro hasta la bandera.

En esta ocasión, fueron diez los ponentes que se apuntaron a este peculiar invento originado en Japón en el año 2003 y que ya se ha extendido a más de doscientas ciudades de todo el mundo, desde Londres a Berlín, pasando por Barcelona o Madrid.

Entre los primeros en abrir fuego estuvo el oceanógrafo ferrolano Ángel Fernández, quien resaltó las cualidades del Pecha Kucha para hacer llegar al gran público proyectos y trabajos que, de otra manera, quedarían reducidos a los círculos universitarios. Es el caso de la investigación que presentó ayer en el Jofre, centrada en las ondas internas, unas olas que se producen dentro del mar y que pueden llegar a alcanzar más de treinta metros de altura y 140 metros por hora de velocidad.

De un ámbito muy diferente, pero también ligada el mar, fue la ponencia que presentó el arquitecto Lucas Díaz, del estudio coruñés Díaz&Díaz, donde se gestó, en colaboración con Antonio Desmonts, el proyecto del Centro de Coordinación e Servicios del puerto exterior de Ferrol. Díaz explicó que se trata de un inmueble de «arquitectura singular», rodeado de mar por casi todas partes y dotado de una doble fachada de aluminio que lo hace muy versátil. Un edificio que, por su particular forma de triángulo, recuerda a la proa de un barco y que, según resaltó Díaz, viene a demostrar que la arquitectura de vanguardia no está reñida con los recintos portuarios, donde suelen proliferar más las naves industriales.

Pero la arquitectura y la oceanografía no fueron los únicos ámbitos que abarcó la tercera edición del Pecha Kucha. El expedicionario ferrolano Carlos Caraglia habló de sus aventuras en los polos, mientras que el arqueólogo Juan Luis Montero mostró los últimos hallazgos de su equipo en el Próximo Oriente y el artista Enrique Lista acercó al público su arte conceptual.

También participaron la diseñadora gráfica Tamara Rodríguez, el fotógrafo Pablo Iglesias, el empresario Pablo Castro, de la firma de zapatos Dick&Paul; el ingeniero aeroespacial Santiago Rodríguez, y un representante de la firma Bevel Consultores. La cita estuvo patrocinada por La Voz, Cesuga-UDC School of Architecture y 1906. Y fue todo un éxito; tanto que los organizadores ya preparan la cuarta edición para principios del 2011.