Sé que todo lo que voy a decir hoy es políticamente incorrecto, pero me crispa esta situación, en la que muchos piensan como yo pero nadie lo cuenta. Llevamos más de dos años sufriendo una crisis global, que afecta a cualquier familia y a cualquier sector. Primero llegó la falta de encargos a los profesionales, después el parón de la construcción, la caída de ventas de las empresas suministradoras, y como desenlace la paralización de la producción?, la cola en la oficina del paro, la bajada desmesurada del consumo y las deudas, los deudores, y los impagados.
Existen eso sí ejemplos no tan extremos, en los que el negocio se mantuvo, gracias a un esfuerzo desmesurado de todos, y la merma en los ingresos produjo una bajada en los salarios de los trabajadores que, en casi todos los casos, arrimaron el hombro.
Conozco gente, que llevan toda la vida trabajando y creando empleo, porque en su día arriesgaron y apostaron por su carrera, y que se encuentran en una situación límite, con empleados a los que no tienen como indemnizar, sin ingresos y con facturas por cobrar, tanto de particulares como de administraciones, que dilatan el pago hasta extremos insospechados y hacen todavía menos rentables, encargos que aceptas porque no se dice que no, o porque apuras tu oferta hasta el límite para mantener la empresa en activo. Y no me vale, que ya lo he escuchado el «.. y quien se ha enriquecido gracias al bum inmobiliario?...», no me vale, porque en general el autónomo, la pequeña empresa, lo que ha hecho es trabajar, y cobrar por su trabajo, ajustando los ingresos y los gastos y en los mejores casos con un remanente para aguantar el tirón, que está siendo fuerte.
Y ahora, cuando se reduce el sueldo a los funcionarios, cuando ya todo el mundo se ha apretado el cinturón, se convoca una huelga a la que irán mayoritariamente los que tiene el sueldo asegurado, porque los demás, lo único que arreglamos con un día de brazos caídos es perder todavía más. ¿Motivos? «Haberlos hailos» ¿Para cuándo a la japonesa?