Álex López ya brilla en el Celta

David Moldes VIGO/LA VOZ.

FERROL

31 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El joven Alex López ha complicado la vida a su entrenador Paco Herrera. Su buena pretemporada y el gran rendimiento que ofreció el sábado contra el Barcelona B, formando pareja con López Garai en el doble pivote, ya le sitúa por delante de otros compañeros como Cristián Bustos o Jonathan Vila.

Incluso Roberto Trashorras, para el que parecía adjudicado ese puesto, ya sabe que tendrá que esforzarse para desplazar al ferrolano. Herrera lo dejó claro tras el partido ante los azulgranas: «Alex lo hizo tan bien como para que no nos olvidemos de él en el futuro. Quien quiera quitarle el sitio ahora va a tener que pelear con él».

Su calidad innata, que nadie le discute, y sobre todo su ilusión y capacidad de trabajo le permitieron adueñarse del timón en el debut liguero. El ferrolano aportó equilibrio a un equipo vocacionalmente ofensivo y su entrenador lo alabó públicamente.

«No sé exactamente lo que dijo, pero que me haya puesto en el once ya significa mucho porque demuestra que confía en mí. Ahora lo que me queda es seguir trabajando para intentar devolverle esa confianza", afirma Alex López.

Fue una apuesta de riesgo en un momento de crisis, pero su paso por una categoría tan dura y exigente como la Segunda B parece haberle dado la madurez que le faltaba. La consecuencia es que Trashorras, el futbolista al que el Celta deseaba vender para hacer caja, jugará en la mediapunta o se quedará en el banquillo.

«Lo que diferencia a las categorías es el ritmo de juego. La Segunda B es mucho más pausada, más brusca, y aquí el fútbol es más rápido y tienes que pensar un segundo antes».

Ahora exterioriza esa confianza. Empieza a ganar peso en el vestuario. Es como si hubiese empezado a creérselo. Incluso un veterano como Quique de Lucas lo alaba: «Lo vi bien y tiene un largo recorrido dentro de lo que es el club. Ayer se le vio disfrutar».

Aunque Alex reconoce que se siente más a gusto jugando cerca del área rival, su destino parece estar más atrás. Él ya sabe lo que Herrera le exigirá: «Que conectemos rápido con la gente de arriba porque tiene mucha movilidad y ayer ya se vio que generamos muchas ocasiones de gol cuando sobrepasamos el medio del campo». Tendrá que suplir su falta de músculo con inteligencia. «En esta posición te tienes que sacrificar más. Llevo pocos partidos en esta categoría y estoy seguro de que con el paso de las jornadas me iré adaptando más y ganaré en confianza, lo que significará que también sabré colocarme y dosificarme mejor porque eso lo dan los partidos».

De momento, el éxito no le ha hecho perder la cabeza y sigue considerándose jugador del filial. «No consideraría una decepción bajar al filial, pero mientras esté aquí lucharé por entrar en la convocatoria y jugar».