Aunque el primer diseño de lo que finalmente fue el Jofre era obra de Eusebio Lucini, verdaderamente fue Marcelino Sors Martínez quien concibió el teatro tal y como hoy lo vemos. Al margen, claro está, de las modificaciones introducidas en la obra y de la intervención en la fachada que llevaron a cabo, respectivamente, los ya mencionados Andrés Avelino Comerma y Rodolfo Ucha Piñeiro.
La definitiva rehabilitación, ya en el siglo XXI, la dirigió Rafael Baltar, que fallecería sin llegar a ver completado el proyecto; a él se le debe, por ejemplo, la creación de la galería que hoy mira al mar desde lo que antaño, y frente al Arsenal, era una triste pared ciega. A lo largo de su historia, el teatro ha sobrevivido a momentos en los que, tras haberse cerrado sus puertas, llegó a temerse muy seriamente que algún día pudiesen abrirse de nuevo. Pero hoy, ya rehabilitado por completo, es uno de los edificios imprescindibles de un Ferrol que, de no tener el Jofre, sería algo por completo diferente. Pero no mejor, desde luego.
La reina de Egipto, Liz Taylor
Y vamos a ver: ¿quién de ustedes no recuerda el día en el que entró por primera vez en el Jofre? No hay apenas, entre los ferrolanos y entre quienes crecieron pasando por Ferrol algunas veces, quien pueda negar que el teatro tiene su nombre escrito con grandes letras en sus recuerdas. Este que les habla, particularmente, fue allí por vez primera, muy niño aún, a ver Cleopatra en el cine. La reina egipcia se parecía mucho a Liz Taylor.