Varios representantes de los trabajadores del sindicato CIG se concentraron ayer frente a las puertas del centro comercial y de ocio Odeón para protestar «polo despido dunha traballadora e polas presións das encargadas» del establecimiento de ropa de Massimo Dutti. Al parecer, una de las vendedoras de la tienda fue despedida, señalaba ayer el secretario de organización de CIG Servizos, Adolfo Naya, alegando «baixo rendimento». La trabajadora llevaba tres años en la empresa y finalmente se le reconoció la improcedencia del despido y decidió aceptar una indemnización de 45 días por año trabajado.
No obstante, Naya señaló que optaron por concentrarse delante de Odeón para denunciar las «presións» de la empresa y los encargados con el resto de vendedores ya que consideran que se comenten abusos de «cambios de turnos e tamén na forma de falarlles aos traballadores e de dar as ordes».
Durante la concentración, la CIG repartió panfletos de denuncia de la situación.