Donde está el comercio, está la vida

La Voz

FERROL

En representación del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena asistimos este miércoles a la presentación por parte del Gobierno gallego de un plan para la reactivación del tejido comercial en nuestra comunidad. Dicho plan recibe el nombre de Ágora, una palabra que nos remite a aquellas plazas, centro de la actividad comercial y de la vida social en general, de la antigua Grecia. Esto me hace pensar en la importancia que siempre ha tenido el comercio a lo largo de la Historia, en todas las sociedades, y llegar a la conclusión de que donde está el comercio está la vida.

Cuando nos referimos al caso de nuestro barrio da Magdalena y comprobamos que más de un 30% de los locales comerciales están desocupados, nos damos cuenta de que algo falla en nuestra sociedad.

Una rigurosa protección durante tres décadas no ha conseguido paliar esta situación y la actividad comercial del centro de Ferrol se ciñe a una sola calle o, en el mejor de los casos, a alguna zona más en calles adyacentes. Se produce una gran descompensación que hay que solucionar.

Actuaciones mal gestionadas por parte de la Administración local, como la obra de la plaza de España, poco han ayudado a corregir esta situación. Las épocas de bonanza ya pasadas y la especulación excesiva que se hizo con los locales comerciales del centro, así como la concentración en manos de pocos propietarios de dichos bajos, llevó a que se alcanzasen unos precios que, sin duda, en muchos casos, están por encima de la realidad económica de nuestra ciudad.

Ahora que se aproximan las elecciones municipales me atrevería a pedir a los partidos que, de una vez por todas, piensen en la importancia socio-económica que tiene el comercio, en la cantidad de empleos y autoempleos que genera y la riqueza que trae a la ciudad. ¿Por qué no crear una concejalía específica de comercio? Una concejalía que trabaje para poner las bases para la creación de nuevas zonas comerciales, rompiendo la especulación que se hace con nuestra herramienta de trabajo que son los locales comerciales y, de este modo, consiga que Ferrol sea nuevamente un punto de atracción para toda la comarca.

En este momento el barrio ferrolano de A Magdalena necesita medidas muy concretas de control, regulación, acondicionamiento, cuidado de fachadas y mediación, que solo pueden ser llevadas a cabo por un organismo local. Todos saldríamos ganando.