25 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Pese a las negativas de la Autoridad Portuaria, los vecinos de la zona insisten en que el biodiésel está detrás de la contaminación de Cariño. Tienen la mosca tras la oreja después de que en febrero del pasado año un escape de la planta de la empresa Entabán Biocombustibles arrojase al mar más de 10.000 litros de una mezcla de glicerina y aceites vegetales a las aguas del puerto exterior.
En aquella ocasión, se atribuyó a un «fallo humano» y se aseguró que el material vertido era biodegradable. No obstante, el Puerto activó el protocolo de emergencia y tanto este organismo como el Seprona y la Xunta investigaron el incidente. Según aseguran los vecinos, la sanción impuesta fue de solo 600 euros.