El bronce no llena a Begoña Garrido

FERROL

La ferrolana, musculada y con tres kilos menos que al llegar a Madrid, olvida las lesiones y se ve mejor que nunca. Por eso no le colma su papel del Nacional en pista

02 mar 2010 . Actualizado a las 13:19 h.

Con 24 años, Begoña Garrido lleva varias temporadas en la élite del atletismo español. Por eso su tercer puesto en el Campeonato de España en pista cubierta de Valencia no le colma. Quería el título y el bronce en su prueba preferida, los 400 metros, sabe a poco. «El tercer puesto está bien, pero no estoy del todo contenta porque me encontraba como para ganar. Por eso me quedé un poco triste. Pero al aire libre espero que sea diferente», explica desde Madrid, donde entrena desde hace cuatro temporadas

Garrido se ha ido asentando en Madrid. Con una gastroenteritis como único contratiempo hace unas semanas, ahora se encontraba en el momento idóneo para conseguir un buen resultado en la campaña de invierno. «Yo nunca preparo la pista cubierta. Los dos últimos años no la hice. Pero este año, al estar entrenando genial, me lo pedía el cuerpo. En la primera competición en la que participé, logré marca personal. Me dije, 'venga, voy'. Llegué a Valencia con la segunda mejor marca de España, y sabía que estaba para ganar», indica la atleta ferrolana.

Una carrera extraña

Pero una carrera extraña frustró sus buenas sensaciones. «En general, nos quejamos porque no escuchamos bien el disparo. Ya salí tarde. Iba por la calle seis, sin nadie delante. Hice toda la carrera por fuera y al final terminé tercera. No corrí bien, la verdad», resume Garrido.

Fichada a finales del 2005 por el Valencia, un club en la élite continental, compite desde hace tiempo con el Maratón madrileño. «El Valencia era como el mejor club de España. Pero en este me tratan muy bien. Tenía un año firmado y renové porque el trato con ellos fue excelente», explica Garrido, que sigue trabajando con Bernardo Domínguez en el Centro de Alto Rendimiento de la capital de España. «Este año por fin estoy encontrando las mejores sensaciones», explica. Nota una evolución que, cuando dejó Ferrol, ya le advirtieron que le llevaría tiempo completar. E incluso cambió su cuerpo, más fibroso, y perdió peso, al pasar -desde sus 1,73 metros-, de unos 56 a 53 kilos. «Ahora estoy más fina. Me puse más fuerte, al definir más mis músculos y perder grasa. Tampoco fue algo buscado. Cuido la alimentación, pero sin hacer nada a rajatabla, y hago más pesas», indica.

Campeona de España absoluta al aire libre en el 2007 y subcampeona en el 2009, Garrido defiende también su título nacional universitario de la temporada pasada. La atleta ferrolana todavía está pendiente de fijar las prioridades de un calendario que no le dará tregua a partir de abril, cuando dispute la liga de clubes. «Me gustaría ir al Europeo al aire libre de Barcelona y a los Iberoamericanos. También sería importante repetir en la Copa de Europa de Naciones, a la que ya fui el año pasado», resume ante una temporada atípica, que terminará algo antes que en el 2009, cuando finalizó en septiembre.

Al margen de títulos, los datos y sensaciones que manejan le animan a fijar los 53,5 segundos como su reto para el verano. «Nunca me gusta ponerme metas. Pero espero conseguir un registro así», explica ya liberada de lesiones.

El frío y las lesiones

Tras dejar Ferrol, sufrió varios problemas musculares, el último de consideración, el año pasado, en los isquiotibiales. «Entrenar en invierno en Madrid, con tanto frío, es un poco complicado, y tengo bastantes roturas de fibras. Es otro de los motivos por los que no preparo la pista cubierta», añade Garrido, que intenta compatibilizar los entrenamientos con sus estudios de Logopedia, todavía matriculada en A Coruña. «Estoy pendiente de aprobar una asignatura para trasladar por fin el expediente», indica Garrido, a la que los compromisos en competiciones solo permitirán pasar en Ferrol «una semanita» este mes.