Un peregrinaje por el humor

La Voz

FERROL

28 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Carlos Blanco ha demostrado con creces que es un todoterreno de la interpretación. Lo mismo actúa y escribe un guión (facetas ambas que combinó en Mareas Vivas, donde saltó a la fama con su papel de Ladislao) que te quita el aliento con un papel dramático como el que bordó en Heroína. También ha sido chico Almodóvar (en Volver), presentador de la TVG, director de espectáculos teatrales y monologuista de grandes y pequeños auditorios.

Con este género, precisamente, se vuelve a mover Blanco como pez en el agua en , su última propuesta teatral. Se trata de un monólogo satírico, que gira en torno al Camino de Santiago y con el que el actor de Vilagarcía está peregrinando por teatros y auditorios de toda Galicia sin más pretensiones que la de hacer reír al público (que no es poco, aunque algunos se empeñen en no dar demasiado valor al siempre loable oficio del humorista).

A lo largo de una hora y quince minutos, Blanco intenta dar respuesta a los muchos interrogantes que su cabeza le plantea sobre la famosa ruta jacobea: ¿A dónde van los peregrinos de medio mundo a tanta velocidad? ¿Que prisa tienen? ¿Por qué las capillas del Camino están cerradas si la restauración de las mismas se hace con dinero de todos? ¿Por que hay tanta basura en las cunetas? ¿Hay sexo en el Camino?... Y un larguísimo etcétera que, seguramente, «quedarán novamente sen resposta», aunque sí servirán para «botar unhas risas», según el propio Blanco.

En , el intérprete también rendirá homenaje al gran Gila y, además, intentará mostrar al público algunas cosas poco congruentes con la espiritualidad del Camino de Santiago, como la existencia de servicios de transporte de mochilas, viajeros VIP y casas de turismo rural en las que descansar plácidamente tras una dura etapa de caminata. El recorrido humorístico terminará, claro está, en Santiago. O tal vez en Finisterre, «se o público quere».