El alcalde, Vicente Irisarri, confirmó ayer in situ en la plaza de España que las obras de reforma de la superficie finalizarán con un mes y medio de retraso sobre el plazo previsto, como publicó La Voz el pasado martes; y descartó que el gobierno vaya a sancionar a la empresa concesionaria, Comsa, por esta demora, como solicitaban los nacionalistas. «Apostamos pola vía do diálogo, non pola multa», dijo.
El regidor municipal acompañado del concejal de Urbanismo, Ángel Mato, explicó que la adjudicataria se ha topado con numerosos problemas técnicos derivados de la instalación de servicios básicos. Y se comprometió de forma pública a que los trabajos queden rematados el 27 de marzo, para que la plaza luzca lista en las vacaciones de Semana Santa.
Tras hacerse pública la prórroga solicitada por Comsa y ante las críticas de la oposición, Irisarri y Mato dieron explicaciones de por qué los trabajos de la superficie de la plaza se dilatarán más allá de los cuatro meses establecidos en el pliego del concurso. «A información de partida coa que arrancaron as obras sobre as redes de saneamento e eléctricas era francamente escasa e deficiente», afirmó el edil.
Los pasados tres meses fueron empleados por los operarios de Comsa para, enumeró Mato, «retirar manualmente parte dos pavimentos xa que mecanicamente é inviable pola capa subterránea protectora que cubre a plaza; redefinir todas as recollidas de auga, as xa existentes e as novas; e actuar sobre o sistema de saneamento dun dos habitáculos da praza, aquel para o que se prevé concesionar un servizo de cafetería».
Salvados estos obstáculos, ahora restan, matizó Irisarri, los trabajos de urbanización, de forma que «a cidadanía poderá ir apreciando como a configuración da praza muda día a día».
Después de fijar el 27 de marzo como la fecha límite de la actuación, el Concello ha designado a dos técnicos municipales para supervisar la evolución de las obras y comprobar que se cumple el calendario comprometido por la concesionaria. «Isto non pode seguir así parecendo Sarajevo», añadió.
El gobierno tiene ahora mismo en marcha el proceso de contratación de la construcción y explotación del centro deportivo del subsuelo de la plaza. «Pronto estaremos en condicións de pechar de forma definitiva unha ferida aberta na cidade», comentó.
Ayer mismo los operarios trabajaban en la retirada del recubrimiento en acero corten de los pequeños edificios centrales de la plaza. Se habilitará, además, una zona de juegos, y diverso mobiliario urbano como bancos con respaldo de madera, jardineras, fuentes, aparcabicis y contenedores subterráneos.
El socialista Ángel Mato explicó, por último, que la actuación se extenderá a las calles adyacentes (avenida de O Rei, Roi Xordo y avenida de Vigo) y que será uno de los principales objetivos «lograr unha plena integración da praza de España no entorno e recuperar a súa capacidade como eixo vertebrador entre barrios».