Ruido y muy pocas nueces

A.?V.

FERROL

Con ruido. Y con muy pocas nueces. Así se ha movido puertas afuera el Ministerio de Defensa en el nuevo traslado de la estatua de Franco. El departamento de Carme Chacón fue el que generó el problema de la reubicación de la efigie para dar cumplimiento a la Ley de la Memoria Histórica. Y también ha sido el que ha proporcionado la solución que, básicamente y si no hay imprevistos, pasa por mantenerla en el mismo recinto pero oculta. Y tapada. Se ha brindado por iniciativa propia, además, para esa opción.

La escasez de información oficial al respecto ha marcado las últimas jornadas. Y los mensajes, además, han llegado a ser contradictorios. Fue el lunes a las cinco de la tarde cuando desde el ministerio se confirmó que este «ha ordenado que sea retirada la estatua de Franco que se encuentra en el Arsenal de Ferrol». Menos de 72 horas después se admite que quedará guardada en alguna dependencia de Defensa. Si se mantiene el guión previsto será en el propio Arsenal.

Falta por confirmarse también la jornada exacta en la que se moverá a jinete y montura y si esta última galopada se hará con luz y taquígrafos o si, por contra, se optará por intentar mantener el mutismo y que se esfume con la menor cantidad de testigos posibles. ¿Antecedentes? Hace escasas semanas que se decidió aplicó el cerrojazo mediático para impedir que mandos o marinos de la F-104 hiciesen declaraciones públicas tras su intervención en la crisis del Alakrana.