La ilusión no entiende de crisis

FERROL

La cabalgata de los Reyes Magos volvió a deslumbrar con una vistosa puesta ?en escena en la que los personajes infantiles fueron los protagonistas

06 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La ilusión no entiende de crisis, recesión o ERE. Los Reyes Magos de Oriente no faltaron a su cita con los niños ferrolanos que, al fin, pudieron recibir a Sus Majestades sin necesidad de resguardarse bajo el paraguas. Y eso que este accesorio se ha convertido en el mejor invento para acaparar los caramelos.

Más nerviosos hijos que padres, y viceversa en muchos casos, las calles del centro de la urbe se fueron llenando a cuenta gotas hasta que a las seis de la tarde partió el desfile de la calle Venezuela. Durante la espera, se repitieron los ya clásicos hábitos ferrolanos: el niño no ve, la madre se desespera, discute con la de al lado, el de delante llega el último y se cuela...

Menos mal que todo se evapora en cuando se aproxima la primera carroza. La primera de un total de once en las que los protagonistas fueron, además de Melchor, Gaspar y Baltasar, los personajes infantiles: los Lunnis, Bugs Bunny o Aladín. Fue una puesta de escena con tintes de Walt Disney. Y entre una y otra carroza, música variada, desde charangas hasta bandas de música, sin olvidar los ritmos africanos. No se notó la crisis. ¿O sí? ¿Dónde estaba la carroza con el carbón y los regalos?

Antes de llegar a la plaza de Amboage, los niños que acompañaban a los Magos de Oriente -Gaspar lo hizo en la penumbra- tirotearon al público con 2.500 caramelos sin gluten, 500 de ellos procedentes del comercio justo.

Fue a las cinco de la tarde cuando los Reyes Magos pusieron un pie en Ferrol, en concreto, en el puerto de Curuxeiras, a donde llegaron en barco cargados de ilusión.