Tiene once hijos, cuarenta y pico nietos y más de treinta bisnietos, así que ya se pueden imaginar la que se montó el pasado viernes en casa de Cachita Núñez con motivo de su 90 cumpleaños. «Los mayores lo celebramos en Ferrol, mientras que a los nietos y bisnietos los tuvimos que mandar a una casa de campo que tenemos en San Jorge, porque aquí ya no cabíamos todos», explica entre risas la homenajeada. Para quienes no la conozcan, solo les diré que Cachita Núñez es «toda una institución en Ferrol», como asegura con mucho cariño su estimada amiga Elisa Monzón López . Prueba de ello es que el pasado 4 de diciembre recibió nada más y nada menos que 28 ramos de flores por su aniversario, además de decenas de llamadas telefónicas. Y es que 90 años son muchos años para hacer amigos, y más aún cuando se ha llevado una vida tan activa como la de esta mujer, que, además de pintar y dar clases de cocina en multitud de entidades, fue presidenta de la Asociación de Amas de Casa y de la Sociedad Artística Ferrolana (SAF).
Y si hay un ambiente en el que se aprecie de forma especial a Cachita, ese es el mundo castrense. Casada con Rafael Blanco Moreno , coronel de infantería de Marina, esta mujer afable y simpática se enorgullece al contar que es hermana del almirante Indalecio Núñez Iglesias , galardonado escritor y periodista, así como hija de Indalecio Núñez Quijano . «En mi familia hubo veinte almirantes», dice orgullosa. Además, cuenta que lo que más le ha gustado en la vida ha sido viajar, y entonces, de su boca empiezan a brotar ciudades y países como Bélgica, Roma, París... «Aunque si pudiese elegir un lugar al que volver, me quedaría con Egipto , porque cuando estás allí parece como si volvieses a nacer: la Basílica de San Pedro al lado del templo de Karnak es como un dedal al lado de un melón», apunta graciosa. Ahora que ya no viaja, ni tampoco pinta, Cachita explica que pasa el tiempo «leyendo, haciendo ganchillo y metiendo el hocico en la cocina». Y es que, además de la familia y los pinceles, los fogones han sido otro de los pilares fundamentales en la vida de esta mujer. De su invención son las famosas torrijas de Cachita -hechas con pan de molde, crema flanín y mucho azúcar y canela-, como también es muy de su familia un arroz con garbanzos y pasas que llegó a casa de los Núñez gracias a un cocinero chino que tuvo su padre, «cuando estuvo destinado en Filipinas». Las conversaciones con esta mujer darían para escribir un libro, pero el espacio se acaba. Así que tenemos que ir terminando. Felicidades, Cachita. Nueva exposición. Y, para terminar, una cita cultural para quien quiera apuntarla en su agenda. Nos referimos a la inauguración, el próximo 11 de diciembre (a eso de las ocho de la tarde), de la nueva exposición de óleos de la pintora María Jesús Parga Cabezón (Ferrol, 1960). Se trata de una muestra integrada por una treintena de obras y que se exhibirán en la Casa das Palmeiras de Neda hasta el próximo 20 de diciembre. Si se acercan a verla, en sus cuadros podrán reconocer calles de Ferrol, playas como Santa Comba y Doniños o diferentes rincones de Neda y Fene. «Me gusta mucho lo que veo a mi alrededor, lo que tengo cerca, y por eso lo pinto», dice esta mujer que se inició en el mundo de los pinceles hace ahora ocho años, de la mano del maestro Antonio Fernández . También nos cuenta que le apasionan las grúas de Ferrol y Fene, que se puede quedar absorta mirando el marco de una ventana o una puerta y que se siente atraída por el realismo de artistas como Antonio López o Paco Segovia . Si quieren conocerla mejor, ya saben. Visiten la Casa das Palmeiras.