El lunes presentará en Sargadelos sus memorias, en un acto organizado por la Asociación Fuco Buxán
21 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Nacido en Valladolid en el año 1927, Teodulfo Lagunero fue una figura fundamental de la transición española y de la lucha contra el franquismo. Catedrático de Derecho Mercantil, abogado y empresario, su apoyo económico permitió que el Centro de Información y Solidaridad con España, que presidía Pablo Picasso, pudiese desarrollar su actividad desde París, bajo la dirección de Marcos Ana. Amigo personal de Santiago Carrillo, con quien colaboró durante años para que la democracia volviese a España, su labor mereció el reconocimento público de personalidades como Dolores Ibárruri, La Pasionaria . Pasado mañana, lunes (20 horas, galería Sargadelos, entrada libre) presentará sus Memorias , publicadas por Umbriel.
-En los momentos más difíciles, ¿llegaron a perder la esperanza de que las cosas cambiasen?
-Nosotros estábamos seguros de que España cambiaría antes o después. Sabíamos que terminaría por caer aquel régimen odioso. Era previsible. Incluso los fascistas lo sabían. Lo que generaba incerdidumbre era el cómo. Y también el cuándo. Pero hasta los franquistas eran conscientes de que el régimen de Franco tendría que desaparecer.
-Y ni siquiera los partidarios de Franco serían un bloque monolítico...
-No, no lo eran. Entre ellos estaban los que no querían que se moviese nada, los que querían lavarle la cara al régimen y los reformistas, que se impusieron al final: los de Suárez. El franquismo no podía continuar, la situación era insoportable. España estaba en una situación catastrófica.
-¿El país es hoy lo que usted esperaba?
-España tiene hoy una democracia alicorta. La Constitución habla de una representación proporcional, y eso no se cumple, lo que hace que Izquierda Unida, con un millón de votos, solo tenga dos diputados, mientras se favorece a los partidos mayoritarios y a los nacionalistas.
-¿Qué lugar le corresponde a Carrillo en la historia de España?
-Carrillo fue una figura imprescindible. Gracias al Partido Comunista la transición fue más corta, porque se apostó por la reconciliación. No podíamos seguir divididos entre vencedores y vencidos.
-¿Qué papel jugó usted?
-Hice mucho menos que otros, que dieron la vida; yo sólo cumplí con mi deber.