Un informe de la Sociedad Española de Ornitología propone proteger más de cien kilómetros de costa de Ferrol a Estaca de Bares por la riqueza de la avifauna marina
10 nov 2009 . Actualizado a las 14:52 h.Cuando llega el frío con el otoño, las aves procedentes del norte de Europa migran al sur en busca de temperaturas más cálidas y de mayores facilidades para encontrar alimento. Esas rutas migratorias atraviesan el norte gallego, lo que convierte Ferrolterra y Ortegal en zonas de paso de vital importancia para la conservación de la avifauna.
Así lo confirma un informe de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) que, tras cuatro años de trabajo con la colaboración económica de la Unión Europea, ha delimitado 42 áreas estratégicas para la preservación de las aves marinas, denominadas IBA (important bird area) por su denominación en inglés. Una de ellas se encuentra entre Ferrol y Valdoviño (95 metros cuadrados) y la otra entre Punta Candieira, en Cedeira, y Estaca de Bares, en Mañón (900 metros cuadrados). Entre ambas suman más de cien kilómetros de costa.
¿Por qué las aves eligen Ferrolterra y Ortegal como destino de sus migraciones como zona de paso? Elisa González, bióloga de la Fundación Ortegalia, explica que la costa ofrece a la avifauna hábitats muy diferentes (acantilados, playas, islotes, juncales...), de fácil adaptación para las distintas especies.
Así, el litoral de Ferrol a Bares es una importante zona de cría de aves marinas como el paíño europeo, cormorán moñudo, gaviota patiamarilla, chova piquirroja o roquero solitario, entre muchos otros. Hasta trece especies de relevancia global están registradas en Ortegal.
Los datos de la SEO revelan que las islas Gabeiras son «probablemente la colonia de paíño europeo más numerosa de Galicia» y ponen en valor, por su riqueza ornitológica, la playa de a Frouxeira, en Valdoviño; el cabo Prior, en Ferrol; el entorno de Estaca de Bares; y la parte externa de la ría de Ortigueira. Cabo Ortegal, explica el informe, albergó «el núcleo reproductor más importante de arao común de España, actualmente extinto».
Ignacio Allegue, ferrolano y socio de la SEO, señala que la sinuosidad de la costa, con continuos salientes y acantilados, permite con mayor facilidad observar la variedad de aves marinas. «Depende de la especie, se quedan todo el año o están solo de paso», comenta. También hay ejemplares más costeras que otras. «Las gaviotas, por ejemplo, hacen vida en tierra, mientras otros son más pelágicos, y solo se acercan a la costa para nidificar», asevera.
¿Para qué sirve este inventario que ha realizado la organización ecológica? Se trata de un paso previo para conseguir la declaración de ZEPA (zonas de especial protección de aves) y posterior elaboración y aprobación de los planes de gestión.
Algunos enclaves determinados de la costa, como la laguna de A Frouxeira, ya cuentan con esta protección, sin embargo, los datos del informe de la SEO vienen a constatar que el área a proteger tendría que ser mucho más amplia. La ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, se comprometió a declarar más espacios marinos protegidos. Dieciséis de las especies que habitan las denominadas IBA están incluidas en la directiva de aves amenazadas, de ahí la importancia de reforzar la preservación.