Estudios del Concello asumen que la población caerá a 73.000 vecinos

FERROL

La «lenta pérdida de población» de Ferrol se mantendrá hasta «estancarse» en unos 73.000 habitantes. Esa es la previsión demográfica que figura en el Plan de Emerxencia Municipal de Ferrol (PEMU), un documento redactado por la compañía Belt Ibérica con la colaboración del Ayuntamiento y que cuenta con datos actualizados muy recientemente, a 1 de septiembre del 2009. El documento explica que la crisis demográfica se estancará gracias al aumento de los nacimientos, que en los últimos tiempos «superan» a las defunciones. En ese sentido, resta importancia a la posibilidad de que la llegada de inmigrantes estabilice el padrón municipal. La tendencia de la población extranjera es de «escaso asentamiento», ya que suelen permanecer en la ciudad solo el tiempo en el que tienen trabajo. La ciudad habrá retrocedido más de medio siglo si se cumplen las previsiones del PEMU, ya que la ciudad tenía 77.030 habitantes en 1950. El documento no explica cómo se calculó la cifra de 73.000 empadronados, pero los últimos datos demográficos parecen darle la razón. Ferrol sigue perdiendo habitantes de forma lenta, pero constante. El 1 de enero del 2007, la ciudad tenía 75.181 vecinos. Las primeras estimaciones del Concello calculaban un censo de 74.812 para Año Nuevo del 2008, pero la realidad tumbó ese cálculo y el Instituto Nacional de Estadística (INE) solo reconoció 74.696 empadronados, 116 menos. La tendencia se mantiene. Según los datos del propio PEMU, el pasado 1 de septiembre engrosaban el censo municipal 74.588 personas, 108 menos que los registradas a 1 de enero del 2008. Los inicios del descenso El inicio de la crisis demográfica de Ferrol coincide con las reconversiones del sector naval de los años 80. En 1970 la ciudad era la tercera más poblada de Galicia con 87.736 vecinos empadronados. Once años más tarde el rápido crecimiento de otras urbes gallegas la habían relegado a la quinta posición, pero su censo había aumentado hasta el que ha sido su techo histórico: 91.764 residentes. Desde ese año el padrón municipal de Ferrol nunca ha crecido, solo ha disminuido más o menos rápido. La crisis demográfica de la ciudad se atribuye tradicionalmente a las reconversiones con razón. La ciudad perdió 5.500 vecinos en la década que siguió a la primera y más dura, la de 1981, pero se ha quedado sin otros 4.500 desde que se ejecutó la última en el año 2004. Otro motivo de la reducción del censo es el desempleo, que explica también el fuerte envejecimiento de la población ya que obliga a los jóvenes a marcharse para encontrar trabajo. También tiene influencia la pujanza de los municipios vecinos. Entre el 2004 y el 2007 Ferrol perdió 3.500 residentes, mientras que Narón incrementó su censo en 2.500 personas. Los alcaldes de las ocho corporaciones que han ocupado el palacio de la plaza de Armas desde 1979 se las han visto con el problema de la pérdida de población sin poder resolverlo. Una sangría más lenta El gobierno actual lo afronta en una situación contradictoria. La sangría se ha ralentizado significativamente en los últimos años, y parece estar pasando por su momento de menor incidencia. Entre el 2006 y el 2007 la urbe perdió el 1,5% de su población; mientras que entre ese año y el 2008 se marchó el 0,5%. Todo indica que, cuando se hagan públicos los datos definitivos del INE, ese porcentaje será incluso más reducido entre el año pasado y el actual. Nuevos ingresos en el 2011 Sin embargo, la pérdida de población es quizá ahora más peligrosa que nunca, porque aleja cada vez más a la ciudad de la barrera de los 75.000 vecinos. Esa cifra no tiene solo peso psicológico, también lo tiene económico. Marca el límite de uno de los tramos que el Estado utiliza para transferir más o menos fondos a los ayuntamientos. El problema todavía no ha tenido consecuencias para Ferrol, pero las tendrá de forma inminente. La ciudad mantendrá intactos sus ingresos por transferencias hasta el 2011, cuando el Gobierno revisará los censos de las ciudades españolas. Si las previsiones del PEMU se cumplen y no se produce un inesperado aumento de población, las arcas del Concello de Ferrol perderán ese año parte de los 16 millones de euros que reciben anualmente de Madrid.