Los enfrentamientos entre el Ayuntamiento y la propiedad del hotel se mantienen desde 1999, cuando se cursó la primera solicitud de licencia de obras al gobierno que presidía Xaime Bello (BNG), con el que Ferrol Hoteles mantuvo varios desencuentros.
Cuando las obras terminaron en el 2007, la empresa pidió una licencia de actividad al Ayuntamiento. Ferrol Hoteles sostiene que la obtuvo por silencio administrativo después de tres meses sin respuesta del Concello. Pero el gobierno afirma que el inmueble presenta irregularidades urbanísticas que exigirían el derribo del tejado para ser solucionadas.
El 18 de diciembre del 2007 el hotel abrió y la empresa presentó un proyecto de legalización que el Concello rechazó, insistiendo en el derribo. Ferrol Hoteles acudió entonces al contencioso para lograr la legalización, que el 23 de octubre fue denegada por el juzgado. El 1 de abril del 2008, el Concello ordenó el cierre de los servicios, Ferrol Hoteles recurrió al contencioso, que falló en su contra el 31 de junio del 2008.
La empresa ha recurrido todas las decisiones judiciales por considerarlas «inducidas» por el Concello, y ha presentado además una querella contra el edil de Urbanismo, Ángel Mato, por un supuesto delito de «acoso». Pero hasta ahora, los tribunales siempre han fallado a favor del Ayuntamiento.